María Ester Bustamante Llancamil

Rut : 6.913.024-0
Fecha Asesinato : 05-10-1973
Comuna Asesinato : Bahía Mansa
Fecha Nacimiento : 17-05-1955
Edad : 18
Lugar Nacimiento : Osorno
Partido Político : Partido Socialista (PS)
Oficio o Profesión : Secretaria
Nacionalidad : Chilena

Antecedentes del Caso

Maria Ester BUSTAMANTE LLANCAMIL

El 5 de octubre de 1973 fueron muertos por personal de Carabineros, las siguientes personas:

- Jorge Ricardo AGUILAR CUBILLOS, 28 años, Jefe de Area de la Corporación de la Reforma Agraria (CORA) en Puerto Octay, Presidente del Comité Provincial de la Unidad Popular y militante del Partido Radical;

- María Ester BUSTAMANTE LLANCAMIL, 28 años, secretaria, Dirigente sindical y militante socialista; y

- Edgard Eugenio CARDENAS GOMEZ, 24 años, técnico en radio, militante socialista;

Los tres afectados, tras los acontecimientos del 11 de septiembre fueron a refugiarse a Bahía Mansa, en la choza de un pescador.

El día 5 de octubre de 1973 irrumpieron en esa choza Carabineros de la Tercera Comisaría de Rahue y del Retén de Bahía Mansa y les dieron muerte de inmediato.

La información oficial indicó que "tres extremistas resultaron muertos cuando un grupo llevó a cabo una acción terrorista contra el Retén de Bahía Mansa, puerto osornino situado a 65 kilómetros de esa ciudad.

En el enfrentamiento ocurrido en la noche del viernes fueron muertos Jorge Ricardo Aguilar, jefe de área de CORA en Puerto Octay; Edgardo Cárdenas Gómez, 24 años, se desconoce oficio y una tercera persona no identificada, de aproximadamente 17 años.

Los extremistas estaban encargados por la Jefatura de Zona en Estado de Sitio, pues estaban involucrados en un plan subversivo contra las Fuerzas Armadas. En su poder se encontró gran cantidad de armamentos y explosivos".

La Comisión se formó convicción de que no existió tal enfrentamiento y que las muertes ocurrieron en la forma antes relatada, configurándose graves violaciones a los derechos humanos de los afectados, quienes fueron ejecutados al margen de toda norma legal.

Tal convicción se basa en las siguientes consideraciones:

- Los testimonios verosímiles recibidos que dan cuenta que los afectados se hallaban en el lugar señalado cuando fueron muertos;

- La falta de verosimilitud de que a la fecha indicada se haya producido el ataque a la Comisaría, toda vez que a esa época se encontraba la zona plenamente controlada por las fuerzas policiales y militares;

 - La circunstancia que fueran muertos todos los supuestos atacantes, y no hubiese habido ningún policía lesionado, cuando la versión oficial indicaba que aquellos portaban una gran cantidad de armamento y explosivos;

- El hecho que, requeridos por la Comisión, funcionarios policiales de la época y de ese lugar no hubiesen estado dispuestos a entregar sus explicaciones sobre los hechos.

 

Fuente :(Corporacion)

Prensa

Quienes no conocimos a Ester Bustamante Llancamil, nos imaginamos que era un colibrí.

El pinda es un corazón emplumado, que bate sus alas a una velocidad de ochenta veces por segundo.

Ester a los 18 años, seguro era un alma inquieta pegada a un cuerpo feliz.

Era soltera. Militaba en el núcleo Camilo Torres del Partido Socialista. Secretaria de un sindicato en Barro Blanco.

Estudiaba auxiliar de enfermería en el Hospital de Base de Osorno.

Ahora, la vemos cada vez más cerca y nos hace señales con su espejo redondo.

Es fácil sonreír, pero hemos perdido la costumbre. El aire nos ventila, pero dejamos un silencio sin nombre que nos habite.

Sucede que con hablar y sonreír, también necesitamos de un buen impulso de aire.

El Am es el aire que se encuentra siempre en el mismo lugar, en el centro del cuerpo.

Tu Am, Ester, es un remolino inquieto que gira en espiral

en nuestro corazón.

Nunca se cansa. Siempre se mueve.

Nuestros Uy/nombres, revelan el ámbar que traemos

y que debemos pulir y hacer brillar, mientras dure nuestra vida.

Tu padre, José del Carmen Bustamante Neicul.

Tu ñuke, María Antonia Llancamil Barriga.

Al nombrar las cosas y sellarla con un nombre, tejemos nuestro destino sideral.

Neicul: rápido, veloz. Llancamil: Joya dorada del sol.

Ester, la joya la dorada del sol que pasó veloz. Tu nombre revela

el sendero de luz, que deja una estrella al cruzar la noche.

Con el Piukewun llevamos tu llanca dorada sellada en el corazón.

Tu nombre debe durar en la memoria, lo que dura en las casas viejas, una fiesta para ángeles caídos.

Lo nuestro, Ester Bustamante Llancamil, es un mensaje de amor, porque una memoria sin justicia, es un recuerdo vaciado

de sentido.

Todos portamos un relato que refleja la adherencia que tenemos a la vida.

Hoy, sin tocarnos, estamos parados en la misma herida,

que nos atraviesa a todos.

Es septiembre y la lluvia aún golpea los techos de zinc, de la población Pedro Aguirre Cerda.

El último aguacero dejó abierto un camino, donde antes había una zanja en la memoria.

Desde nuestro presente sabemos que hubo tantas patadas, culatazos, camionetas del Servicio Ganadero de Osorno, secuestrando a compañeros/as que nunca volvieron a sentir el calor de una estufa en invierno.

Cuerpos que bajaban flotando por los ríos que antes se amaban. Bandos militares y gritos ahogados, saliendo del subterráneo de la Tercera Comisaría de Rahue.

El obispo Subercaseaux gritando que se arrepientan de sus pecados a los detenidos/as en el estadio español de Osorno.

Como si no supiéramos, Ester, el lugar exacto de tu desaparición.

El 5 de octubre de 1973 en Bahía Mansa fueron ejecutados por funcionarios de Carabineros, Jorge Aguilar Cubillos, María Ester Bustamante Llancamil y Edgar Cárdenas Gómez.

Según testimonios de gente del sector, vieron huyendo una pareja: Edgardo Cárdenas Gómez de 24 años y María Ester Bustamante Llancamil de 18 años.

La cabaña donde estaban ocultos era de un campesino de apellido Bañares.

A las once de la noche, llegó un grupo de carabineros del retén de Bahía Mansa, al mando del capitán Adrián Fernández Hernández de la tenencia de Rahue, junto a los carabineros Eliseo Águila y otros de apellido Canales; Maragaño y Rosas del retén de Bahía Mansa; rodearon la cabaña y les ordenaron rendirse; fueron golpeados por aprehensores y ejecutados a sangre fría.

Los cuerpos sin vida fueron conducidos en una camioneta de la CORA.

Tu cadáver estaba en la morgue de los Carreras, vestías blue jeans, una chaqueta corta de mezclilla y una polera rosada.

Tu causa de muerte : ruptura cardiaca, provocada por un disparo de un arma de fuego.

Tu cadáver mostraba golpes en la parte lumbar y dos orificios en la espalda del grosor del dedo índice, en el rostro presentabas huellas de haber sido golpeada.

El parte del asesino Adrián Fernández dice: fueron muertos en los momentos que fueron reprimidos por las fuerzas de carabineros en un ataque imprevisto al retén de Bahía mansa.

El titular del Diario La Prensa de Osorno, señala:

“Tres extremistas muertos en un enfrentamiento correspondiente el día domingo 7 de octubre de 1973, en el cual se indica que, tres extremistas perdieron la vida al intentar asaltar el retén de carabineros de Bahía mansa, situado a 65 kms de Osorno”.

Nunca podemos estar seguros del lugar de la desaparición de las cosas, porque la memoria también conlleva olvido y espacios de recuerdos. Ambos son esferas que se intersectan.

No existe la una sin la otra.

Tu muerte fue un enfrentamiento que nunca existió, salvo en la conciencia cobarde de los asesinos.

El amor con su potencia política y de rememoración, es el que dota a la memoria de la capacidad para localizar el lugar exacto, en donde se encuentran las personas.

El certificado de sepultación, dice que tu cuerpo se encuentra en el cementerio católico.

Que falleciste el 5 de octubre de 1973 y que tus restos se encuentran en el cuadro 13, fila 6, sepultura 15.

Es necesario hacer del olvido un lugar de memoria.

Ahora, Ester, a cambio de la justicia, el juicio y castigo a los asesinos, tenemos que conformarnos con los pantallazos del presidente en la moneda.

Su foto en primer plano, lo muestra abrazando al saqueador de bancos.

Si lo vieras, querida Ester, también dirías que es una falacia pensar “que la libertad termina donde comienza la libertad del otro/a”.

Ambos sabemos, que la otra persona es responsable de activar la libertad en mí y yo soy responsable de construir caminos de libertad para ella.

Porque desde la soledad de una celda, el dolor de la tortura y del ojo arrancado de cuajo por una bala, el otro/a me interpela a mí por la expansión o contracción de su libertad.

Sin embargo a los asesinos se les perdonó sin que pidieran perdón.

Para nosotros, sólo recuerdos vaciados de memoria y las palabras de siempre:

“Señora haga la cola, apréndase de una vez el número de expediente. Si se aburre, por mientras puede bailar una cueca sola, que hace juego con este país de guirnaldas”.

Si caminara junto al olvido, te podría contar del vacío.

A nuestro lado la memoria, tu recuerdo y el ternurar insurgente por siempre.

Ya sabe tu nombre la mariposa, que viene por las mañanas a rozar con sus alas, la membrana de la esperanza.

Los muertos nunca se van. Nacen de nuevo para acompañarnos.

Por eso Ester, no podemos dejarte descalza con este frío y esta lluvia que viene del mar y se descarga en Bahía Mansa.

No podemos dejarte sola, bajo el mal tiempo, toda tiritando de frío en calle Montevideo.

No podemos dejarte detenida, desaparecida, ejecutada con dos balazos en la espalda.

Si ya no hay un lugar para ti en Chile, te llevaremos en nuestro piuke/corazón.

No podemos dejar de mirar tus ojos, que tal vez fueron marrones, negros, verdes, pero más parecidos a la única luz que alumbra en la oscuridad.

Tuvimos que volver a ensamblar tu recuerdo, que nos llegó como un cántaro quebrado, con todos sus fragmentos dispersos.

Supimos que tarde o temprano, un relámpago iluminará la oscura noche de la historia.

Y nos preguntamos en la aridez del olvido.

Cómo sería su asombro, al ver salir del horno, una lata de kuchen con cerezas corazón de paloma?

Disfrutaba como todos los niños, en el recreo de la escuela, el dulzor de una manzana confitada?

Cantaba su colérico corazón las canciones de la revista Ritmo?

Y compraba en el quiosco de la esquina, un ejemplar de la revista Corín Tellado?

Las porfiadas cenizas del recuerdo, nos hacen preguntar una y otra vez, cuál sería el tono de su voz?

Su madre, sentía que tocaba la puerta, antes de llegar a la casa?

No podríamos vivir, Ester Bustamante Llancamil, sin esperarte todas las tardes al llegar del colegio, junto al tarro que hierve en el brasero con hojas de eucaliptus.

por Bernardo Colipan Filgueira, Septiembre 2023.

Fuente :resumenlatinoamericano.org, 17 de Septiembre 2023 17/9/2023

A partir de las 19:30 horas de hoy jueves 7 de diciembre, el Colectivo Madre Selva, brindará un concierto en el Centro Cultural de Osorno. El espectáculo se denomina Canto por Ester, en homenaje a Ester Bustamante Llancamil, asesinada a los 18 años por carabineros en Bahía Mansa el 5 de octubre de 1973. La entrada es totalmente gratuita.

El crimen contra Bustamante fue ejecutado por Carabineros del Retén Bahía Mansa, dependiente de la Tercera Comisaría de Osorno. Dicha unidad es recordada como el principal centro de detención y tortura en Osorno durante los primeros años de la dictadura cívico militar. Actualmente, en Osorno trabaja el Movimiento Feminista Ester Bustamante Llancamil, nombrado así en su honor.

Junto a Ester, fueron asesinados Jorge Ricardo Aguilar Cubillos (28), militante radical, y Edgard Eugenio Cárdenas Gómez(24), del Partido Socialista. Los tres habían llegado hasta la casa de un pescador para refugiarse de la persecución política de los agentes del Estado. La información oficial indicó que «tres extremistas resultaron muertos cuando un grupo llevó a cabo una acción terrorista contra el Retén de Bahía Mansa, puerto osornino situado a 65 kilómetros de esa ciudad».

La memoria

Marilyn Bello Bustamante (MaryllynDollyna), cantautora e integrante del Colectivo Madre Selva, explicó la connotación que tiene el concierto. «Es un acto conmemorativo en memoria de Ester Bustamante, ejecutada política, con tan solo 18 años. Fue asesinada por luchar por los derechos humanos. Esta actividad está en el contexto de la valoración de estos derechos», dijo.

Además, reveló que «es una actividad financiada por el Ministerio de la Cultura, las Artes y el Patrimonio. Esta cartera fomenta este tipo de actividades en relación a la reparación de la memoria. Se gestó a raíz de una invitación del mismo ministerio para poder alzar la voz en este contexto. Sobretodo como mujeres sororas que somos».

La integrante del Colectivo Madre Selva adelantó cómo será el concierto. «Será un show con música en vivo, en donde participaremos cinco músicas. Somos las cantautoras Marylyn Bello, Jhanis Bustamante (Cantauria), Natalì Nez, e instrumentalistas como Stephanie Kramm (Pany Perku) y Michelle Higueras (Mishi). Está toda la comunidad invitada a asistir a este emotivo evento, porque la memoria no se pierde y no debe perderse», planteó.

Fuente :elsureno.cl 7/12/2023

Los ex uniformados son procesados por su responsabilidad en el delito que involucró al estudiante Marcelo del Carmen Gutiérrez Gómez, de 17 años de edad y miembro del Frente de Estudiantes Revolucionarios (FER)

El ministro en visita extraordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de las jurisdicciones de Temuco, Valdivia, Puerto Montt y Coyhaique, Álvaro Mesa Latorre, sometió a proceso a tres miembros de Carabineros en retiro, por su responsabilidad en el delito de secuestro calificado del estudiante Marcelo del Carmen Gutiérrez Gómez, de 17 años de edad y miembro del Frente de Estudiantes Revolucionarios (FER).

En la resolución, el ministro Mesa Latorre encausó a Adrián José Fernández Hernández, Jorge Daniel Garcés Garcés y Rodolfo Segundo Cheuquelaf Lorenzo, en calidad de autores del delito perpetrado a partir del 5 de octubre de 1973, en el sector de Bahía Mansa de Osorno.

En esta etapa procesal, el ministro estableció que "Que días previos a su detención, es decir el día 5 de octubre de 1973, Marcelo del Carmen Gutiérrez Gómez viajó a la casa de su padrastro en el lugar Bahía Mansa a dejarle comida a su hermano Edgar Cárdenas Gómez, según relato de Inés Elena Bertín Yáñez, quien se encontraba refugiado ahí junto a Ester Bustamante LLancamil y Jorge Aguilar Cubillos, quienes eran intensamente buscados por las nuevas autoridades del país, según lo relatado en el considerando N° 38 precedente.
En el caso del procesado Fernández Hernández, se ordenó diferir su ingreso en prisión preventiva, debido a que, actualmente, se encuentra cumpliendo condena por otro proceso de causas por violaciones a los derechos humanos, en el Centro de Cumplimiento Penitenciario Punta Peuco.

En tanto, respecto de los procesados Garcés Garcés y Cheuquelaf Lorenzo se determinó que queden, debido a su edad, con arresto domiciliario total.

Fuente :soychile.cl 21/6/2020

Ester Bustamante Llancamil, asesinada por carabineros en Bahía Mansa, a orilla del mar, pocos días después del golpe. Si la memoria también conlleva olvido y espacios de recuerdos, entonces ¿cómo se vive con su ausencia?

Quienes no conocimos a Ester Bustamante Llancamil, nos imaginamos que era un colibrí.

El pinda es un corazón emplumado, que bate sus alas a una velocidad de ochenta veces por segundo.

Ester a los 18 años, seguro era un alma inquieta pegada a un cuerpo feliz.

Era soltera. Militaba en el núcleo Camilo Torres del Partido Socialista. Secretaria de un sindicato en Barro Blanco.

Estudiaba auxiliar de enfermería en el Hospital de Base de Osorno.

Ahora, la vemos cada vez más cerca y nos hace señales con su espejo redondo.

Es fácil sonreír, pero hemos perdido la costumbre. El aire nos ventila, pero dejamos un silencio sin nombre que nos habite.

Sucede que con hablar y sonreír, también necesitamos de un buen impulso de aire.

El Am es el aire que se encuentra siempre en el mismo lugar, en el centro del cuerpo.

Tu Am, Ester, es un remolino inquieto que gira en espiral en nuestro corazón.

Nunca se cansa. Siempre se mueve.

Nuestros Uy/nombres, revelan el ámbar que traemos y que debemos pulir y hacer brillar, mientras dure nuestra vida.

Tu padre, José del Carmen Bustamante Neicul.

Tu ñuke, María Antonia Llancamil Barriga.

Al nombrar las cosas y sellarlas con un nombre, tejemos nuestro destino sideral.

Neicul: rápido, veloz. Llancamil: Joya dorada del sol.

Ester, la joya dorada del sol que pasó veloz. Tu nombre revela el sendero de luz, que deja una estrella al cruzar la noche.

Con el Piukewun llevamos tu llanca dorada sellada en el corazón.

Tu nombre debe durar en la memoria, lo que dura en las casas viejas, una fiesta para ángeles caídos.

Lo nuestro, Ester Bustamante Llancamil, es un mensaje de amor, porque una memoria sin justicia, es un recuerdo vaciado de sentido.

Todos portamos un relato que refleja la adherencia que tenemos a la vida.

Hoy, sin tocarnos, estamos parados en la misma herida, que nos atraviesa a todos.

Es septiembre y la lluvia aún golpea los techos de zinc, de la población Pedro Aguirre Cerda.

El último aguacero dejó abierto un camino, donde antes había una zanja en la memoria.

Desde nuestro presente sabemos que hubo tantas patadas, culatazos, camionetas del Servicio Ganadero de Osorno secuestrando a compañeros/as que nunca volvieron a sentir el calor de una estufa en invierno.

Cuerpos que bajaban flotando por los ríos que antes se amaban. Bandos militares y gritos ahogados, saliendo del subterráneo de la Tercera Comisaría de Rahue.

El obispo Subercaseaux gritando que se arrepientan de sus pecados a los detenidos/as en el estadio español de Osorno.

Como si no supiéramos, Ester, el lugar exacto de tu desaparición.

El 5 de octubre de 1973 en Bahía Mansa fueron ejecutados por funcionarios de Carabineros, Jorge Aguilar Cubillos, María Ester Bustamante Llancamil de 18 años, y Edgar Cárdenas Gómez, de 24.

La cabaña donde estaban ocultos era de un campesino de apellido Bañares.

A las once de la noche llegó un grupo de carabineros del retén de Bahía Mansa, al mando del capitán Adrián Fernández Hernández de la tenencia de Rahue, junto a los carabineros Eliseo Águila y otros de apellido Canales; Maragaño y Rosas del retén de Bahía Mansa; rodearon la cabaña y les ordenaron rendirse; fueron golpeados por aprehensores y ejecutados a sangre fría.

Los cuerpos sin vida fueron conducidos en una camioneta de la CORA.

Tu cadáver estaba en la morgue de los Carreras, vestías blue jeans, una chaqueta corta de mezclilla y una polera rosada.

Tu causa de muerte: ruptura cardiaca, provocada por un disparo de un arma de fuego.

Tu cadáver mostraba golpes en la parte lumbar y dos orificios en la espalda del grosor del dedo índice, en el rostro presentabas huellas de haber sido golpeada.

El parte del asesino Adrián Fernández dice: fueron muertos en los momentos que fueron reprimidos por las fuerzas de carabineros en un ataque imprevisto al retén de Bahía Mansa.

El titular del Diario La Prensa de Osorno, señala:

“Tres extremistas muertos en un enfrentamiento correspondiente el día domingo 7 de octubre de 1973, en el cual se indica que, tres extremistas perdieron la vida al intentar asaltar el retén de carabineros de Bahía Mansa, situado a 65 kms de Osorno”.

Nunca podemos estar seguros del lugar de la desaparición de las cosas, porque la memoria también conlleva olvido y espacios de recuerdos. Ambos son esferas que se intersectan.

No existe la una sin la otra.

Tu muerte fue un enfrentamiento que nunca existió, salvo en la conciencia cobarde de los asesinos.

El amor con su potencia política y de rememoración, es el que dota a la memoria de la capacidad para localizar el lugar exacto, en donde se encuentran las personas.

El certificado de sepultación dice que tu cuerpo se encuentra en el cementerio católico.

Que falleciste el 5 de octubre de 1973 y que tus restos se encuentran en el cuadro 13, fila 6, sepultura 15.

Es necesario hacer del olvido un lugar de memoria.

Ahora, Ester, a cambio de la justicia, el juicio y castigo a los asesinos, tenemos que conformarnos con los pantallazos del presidente en la Moneda.

Su foto en primer plano lo muestra abrazando al saqueador de bancos.

Si lo vieras, querida Ester, también dirías que es una falacia pensar “que la libertad termina donde comienza la libertad del otro/a”.

Ambos sabemos, que la otra persona es responsable de activar la libertad en mí y yo soy responsable de construir caminos de libertad para ella.

Porque desde la soledad de una celda, el dolor de la tortura y del ojo arrancado de cuajo por una bala, el otro/a me interpela a mí por la expansión o contracción de su libertad.

Sin embargo a los asesinos se les perdonó sin que pidieran perdón.

Para nosotros, sólo recuerdos vaciados de memoria y las palabras de siempre:

“Señora haga la cola, apréndase de una vez el número de expediente. Si se aburre, por mientras puede bailar una cueca sola, que hace juego con este país de guirnaldas”.

Si caminara junto al olvido, te podría contar del vacío.

A nuestro lado la memoria, tu recuerdo y el ternurar insurgente por siempre.

Ya sabe tu nombre la mariposa, que viene por las mañanas a rozar con sus alas, la membrana de la esperanza.

Los muertos nunca se van. Nacen de nuevo para acompañarnos.

Por eso Ester, no podemos dejarte descalza con este frío y esta lluvia que viene del mar y se descarga en Bahía Mansa.

No podemos dejarte sola, bajo el mal tiempo, toda tiritando de frío en calle Montevideo.

No podemos dejarte detenida, desaparecida, ejecutada con dos balazos en la espalda.

Si ya no hay un lugar para ti en Chile, te llevaremos en nuestro piuke/corazón.

No podemos dejar de mirar tus ojos, que tal vez fueron marrones, negros, verdes, pero más parecidos a la única luz que alumbra en la oscuridad.

Tuvimos que volver a ensamblar tu recuerdo, que nos llegó como un cántaro quebrado, con todos sus fragmentos dispersos.

Supimos que tarde o temprano, un relámpago iluminará la oscura noche de la historia.

Y nos preguntamos en la aridez del olvido.

¿Cómo sería su asombro, al ver salir del horno una lata de kuchen con cerezas corazón de paloma?

¿Disfrutaba como todos los niños, en el recreo de la escuela, el dulzor de una manzana confitada?

¿Cantaba su colérico corazón las canciones de la revista Ritmo?

¿Y compraba en el quiosco de la esquina, un ejemplar de la revista Corín Tellado?

Las porfiadas cenizas del recuerdo, nos hacen preguntar una y otra vez, ¿cuál sería el tono de su voz?

Su madre, ¿sentía que tocaba la puerta, antes de llegar a la casa?

No podríamos vivir, Ester Bustamante Llancamil, sin esperarte todas las tardes al llegar del colegio, junto al tarro que hierve en el brasero con hojas de eucaliptus.

Fuente :enestosdias.com.ar, Septiembre 2023

El ministro en visita extraordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de las jurisdicciones Temuco, Valdivia, Puerto Montt y Coyhaique, Álvaro Mesa Latorre, condenó a dos efectivos de Carabineros en retiro, por su responsabilidad en el delito consumado de secuestro calificado del adolescente de 17 años Marcelo del Carmen Gutiérrez Gómez. Ilícito perpetrado en octubre de 1973, en la comuna de Osorno.

En el fallo (causa rol 14-2013), el ministro en visita condenó a Jorge Daniel Garcés Garcés y Rodolfo Segundo Cheuquelaf Lorenzo a 12 años de presidio efectivo, más las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras duren las condenas, en calidad de autores del delito en carácter de lesa humanidad.

En el ámbito civil, el ministro Mesa Latorre dio lugar a la demanda de indemnización de perjuicio deducida y condenó, en costas, al fisco a pagar la suma $150.000.0000 por concepto de daño moral, a hijo de la víctima.

En la resolución, el ministro Álvaro Mesa dio por establecidos los siguientes hechos:
“A.-   Que  las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad Pública el día 11 de septiembre de 1973 asumieron el mando Supremo de la Nación, reuniendo los poderes Constituyente, Legislativo y Ejecutivo en la Junta de Gobierno según se dejó establecido en el Bando N° 5, de igual fecha, así como en el Decreto Ley N° 1, posteriormente aclarado y complementado por los Decretos Leyes N° 128, 527 y 788, se dispuso entre otras medidas el Estado de Sitio en todo el territorio nacional, ordenándose acuartelamiento en grado uno para las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad.

B.- Que a partir del 11 de septiembre de 1973 el mando en la 3ª  Comisaría de Carabineros de Osorno se encontraba a cargo del capitán Adrián Fernández Hernández, unidad a la que se sumó, entre otros, el Retén de Bahía Mansa, en consideración a los acontecimientos que ocurrían en el país, quien organizó y coordinó un grupo especial de carabineros entre los que se encontraban Mario Maragaño Oyarzún (fallecido, según consta a fs. 1042 Tomo III), Guillermo Antilef Quintul, Sergio Rozas Silva (fallecido según consta a fs. 1040 Tomo III), Gustavo del Carmen Muñoz Albornoz (fallecido según consta a fs. 1041 Tomo III), Rafael Pérez Torres, Juan Canales, José Ríos Vergara (fallecido según consta a fs. 1039 Tomo III), Eliseo Águila Salgado (fallecido según consta a fs. 1036, Tomo III), Juan Segundo Moreira Garcés, Vladimiro Fernández Rojas, Óscar Vargas Vargas, Rolando Vargas Vargas (fallecido según consta a fs. 1037 Tomo III) y Francisco Inostroza Baeza (fallecido según consta a fs. 1046 Tomo IV), entre otros, según declaración de Rubén Molina González de fs. 246 a fs. 248 (Tomo I), de fs. 288 a fs. 289 (Tomo I), de José Oberto Santana Oyarzún, de fs. 162 a fs. 164 (Tomo I), de fs. 251 a fs. 253 (Tomo I), de fs. 292 a fs. 293 (Tomo I), de Ademar Catalán Aguilar de fs. 169 a fs. 171 (Tomo I), de fs. 319 a fs. 323 (Tomo I), de Leopoldo Arcos Rodríguez de fs. 181 a fs. 183 (Tomo I), de Luis Humberto Pinol Carillanca de fs. 173 a fs. 176 (Tomo I), de fs. 254 a fs. 255 (Tomo I), de fs. 267 a fs. 268 (Tomo I), de fs. 324  a fs. 329 (Tomo I), de fs. 335 a fs. 336 (Tomo I), de fs. 347 a fs. 348 (Tomo I), de fs. 829 a fs. 831 (Tomo III),  de fs. 837 a fs. 838 (Tomo III), de fs. 975 a fs. 976 (Tomo III), grupo que realizaba patrullajes por la zona dependiente de la unidad policial antes indicada, a la vez que procedían a detener  personas que posteriormente eran llevadas a la Comisaría para ser interrogadas en dependencias de esa unidad; o que fueron retiradas por este grupo especial de carabineros para ser llevados a lugares desconocidos hasta la fecha.

C.- Que la dependencia usada preferentemente para los interrogatorios era el sótano de la Tercera Comisaría de Carabineros de Osorno, según testimonios, entre otros, de María Gladys Ávila Rosas de fs. 657 a fs. 658 (Tomo III), de Antonio Ewaldo Molina López de fs. 659 a fs. 662 (Tomo III), de María Eufemia Millaquipai Guichaquelén de fs. 260 a fs. 264 (Tomo I), de fs. 297 a fs. 299 (Tomo I), lugar en el que se encontraban detenidos indistintamente hombres y mujeres, consistiendo las torturas en aplicación de corriente eléctrica en varias partes del cuerpo, violaciones o intentos de violaciones hacia las mujeres detenidas, introducción de palos en el ano de los hombres, entre otras torturas descritas, figurando como dando las órdenes el capitán Adrián Fernández Hernández, quien se encontraba a cargo de la Tercera Comisaría de Carabineros de Osorno, secundado por su grupo de confianza.

D.- Que posterior al 11 de septiembre de 1973 Carabineros de Chile estableció un puesto de control frecuente en el cruce Pucatrihue, en el trayecto que une Osorno con Bahía Mansa, según testimonios, entre otros, de Federrina del Rosario Barrientos Cancino de fs. 567 a fs. 569 (Tomo II), de Héctor Vargas Soto de fs. 367 a fs. 369 (Tomo II), de fs. 482 a fs. 488 (Tomo II), de María Judith Aucapán Ancapán de fs. 535 a fs. 537 (Tomo II). En este lugar eran controlados los vehículos que transitaban, entre ellos los buses que hacían el recorrido diario uniendo estos dos destinos, los que  pertenecían a la Empresa Carrasco o Tuchie. Carabineros, tanto del Retén Bahía Mansa como de la Tercera Comisaría de Carabineros de Osorno, procedían a identificar y registrar a los pasajeros de los mismos, bajando en ocasiones a alguno o algunos de ellos, en ocasiones reteniéndolos, para posteriormente indicarle al chofer de las máquinas que siguieran su camino.

E.- Que con fecha 5 de octubre de 1973, Marcelo del Carmen Gutiérrez Gómez, 17 años de edad, obrero de la construcción, miembro del Frente de Estudiantes Revolucionarios (FER), salió de su domicilio en la ciudad de Osorno con destino a Bahía Mansa, a llevarle alimentos a su hermanastro Edgar Eugenio Cárdenas Gómez, militante socialista y muy buscado en la zona con posterioridad al 11 de septiembre de 1973. Testigos presenciales relataron a la familia que fue obligado a descender del microbús en que viajaba por Carabineros que lo detuvieron y llevaron con rumbo desconocido. Hasta la fecha se ignora la suerte corrida por el afectado.
El hermanastro de la víctima, Edgar Cárdenas Gómez fue ejecutado por Carabineros el día 5 de octubre de 1973 junto a Jorge Aguilar Cubillos, funcionario de la Corporación de Reforma Agraria (CORA), militante radical y María Ester Bustamante Llancamil, militante socialista. Los tres habían ido a refugiarse a una choza de pescadores cuando carabineros de la 3ª Comisaría de Rahue de Osorno y del Retén de Bahía Mansa irrumpieron en el lugar dándoles muerte de inmediato, según declaración, entre otras de Ana del Carmen López Barría de fs. 188 a fs. 192 (Tomo I), de fs. 302 a fs. 308 (Tomo I), de fs. 356 a fs. 361 (Tomo I), de fs. 466 (Tomo II).

La versión oficial de las autoridades de la época fue que los tres extremistas resultaron muertos cuando un grupo llevó a cabo una acción terrorista contra el Retén de Bahía Mansa, la misma versión agregaba que había habido un enfrentamiento y que las víctimas estaban involucradas en un plan subversivo contra las Fuerzas Armadas y que en su poder se había encontrado gran cantidad de armamento y explosivos, según declaración, entre otros, de Ramón Plaza de los Reyes Bachmann de fs. 312 a fs. 316 (Tomo I).

F.-  Que días previos a su detención, es decir el día 5 de octubre de 1973, Marcelo del Carmen Gutiérrez Gómez viajó a la casa de su padrastro en el lugar Bahía Mansa a dejarle comida a su hermano Edgar Cárdenas Gómez, según relato de Inés Elena Bertín Yáñez (fs. 32, Tomo I), quien se encontraba  refugiado ahí junto a Ester Bustamante Llancamil y Jorge Aguilar Cubillos, quienes eran intensamente buscados por la nuevas autoridades del país, según la letra E) precedente. Asimismo, el día 4 de octubre de 1973, Gutiérrez Gómez, viajó de regreso a Osorno a comprar alimentos y remedios en la farmacia en la que trabajaba la esposa de Jorge Aguilar Cubillos, regresando el día 5 de octubre a Bahía Mansa, tal como se ha señalado. La prensa informó el día 6 de octubre de 1973 que el hermano de Gutiérrez y las otras dos personas habían sido fusilados cuando trataron de asaltar un retén, lo que según testimonios de carabineros que prestaron servicio en el Retén de Bahía Mansa para la fecha, fue falso, puesto que nunca sucedió lo del asalto al Retén de Bahía Mansa, sino que los detenidos por Carabineros del mismo retén fueron entregados a una patrulla de Carabineros de Osorno comandada por el capitán Adrián Fernández Hernández, según relato de Luis Humberto Pinol Carillanca de fs. 173 a fs. 176 (Tomo I), de fs. 254 a fs. 255 (Tomo I), de fs. 267 a fs. 268 (Tomo I), de fs. 324  a fs. 329 (Tomo I), de fs. 335 a fs. 336 (Tomo I), de fs. 347 a fs. 348 (Tomo I), de fs. 829 a fs. 831 (Tomo III),  de fs. 837 a fs. 838 (Tomo III), de fs. 975 a fs. 976 (Tomo III) y de Héctor Vargas Soto de fs. 367 a fs. 369 (Tomo II), de fs. 482 a fs. 488 (Tomo II), de fs. 653 a fs. 654 (Tomo II).

G.- Que según relato de Rodolfo Segundo Cheuquelaf Lorenzo fs. 760 a fs. 762 (Tomo III), de fs. 772 a fs. 773 (Tomo III),  fs. 1017 a fs. 1018 (Tomo III), hubo un día en que un joven se encontraba detenido por sospecha en el Retén de Bahía Mansa, a quien se le dio la libertad. Señala que el día anterior a su detención sus colegas lo habían visto por los alrededores y lo habían aprehendido; que cuando ocurrió lo del asalto al Retén de Bahía Mansa, llegó hasta el destacamento el capitán Adrián Fernández Hernández junto a los carabineros Rafael Pérez Torres, Muñoz Albornoz y el fallecido Juan Canales. Ellos procedieron con el operativo y en un momento Fernández llama a Osvaldo Nelson Rosas Cárdenas (fallecido según consta a fs. 1045 Tomo III). Acto seguido Rosas Cárdenas llama a Cheuquelaf junto a otro de sus compañeros y les dice que por órdenes del capitán Fernández debían ir a detener a una persona que se trasladaba  en uno de los buses que iban de Osorno a Bahía Mansa, que podía ser de la empresa Tuchie o Carrasco, persona que tendría entre 18 y 20 años y que portaba víveres. Se dirigieron al cruce Pucatrihue en una camioneta doble cabina color verde  que les había facilitado el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la que era ocupada en su momento por Jorge Aguilar Cubillos en su calidad de funcionario del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), según testimonio de Ana del Carmen López Barría de fs. 188 a fs. 192 (Tomo I), de fs. 302 a fs. 308 (Tomo I), de fs. 356 a fs. 361 (Tomo I), de fs. 466 (Tomo II). Hacen parar el bus, lo controlan y se encuentran con el mismo joven al que se le había dado la libertad unos dos o tres días antes. Quien efectivamente llevaba un bolso con víveres, acción que se encontraba llevando al mismo tiempo Marcelo del Carmen Gutiérrez Gómez, al llevarle alimentos a su hermano Edgar Cárdenas Gómez, quien se encontraba oculto en Bahía Mansa, según lo narrado en la letra E) precedente. Se le indica a este joven que baje del bus, dándosele orden al chofer del mismo  que continuara su camino. Osvaldo Nelson Rosas Cárdenas identifica a la persona confirmando el nombre que le había dado el capitán Fernández, el cual llevaba anotado. Rosas Cárdenas le da un culatazo en el estómago, ordena subirlo a la camioneta y toman dirección al retén, lugar en el cual el joven es entregado al capitán Fernández. Posteriormente los detenidos son subidos a los vehículos en los que se trasladaban los carabineros a cargo del capitán Fernández, es decir, los que fueron imputados como atacantes del Retén Bahía Mansa junto al joven que fue detenido en el bus que se señala precedentemente.

Posteriormente, el diario La Prensa de la época informa que tres detenidos acusados del asalto al retén habían muerto, según testimonios señalados precedentemente; Informe de la Comisión Nacional del Verdad y Reconciliación de fs. 2 (Tomo I); información individual del caso de fs. 28 a fs. 30 (Tomo I); Informe del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de fs. 68 a fs. 76 (Tomo I).
H.- Que de acuerdo a Héctor Vargas Soto, según declaraciones de fs. 367 a fs. 369 (Tomo II), de fs. 482 a fs. 488 (Tomo II) y de fs. 653 a fs. 654 (Tomo II) señala haber sido testigo cuando carabineros, entre ellos el sargento Rosas Cárdenas (fallecido según consta a fs. 1045 Tomo III), hacen bajar a un joven desde una micro de recorrido Osorno-Bahía Mansa, específicamente en el cruce Pucatrihue, para luego darle culatazos hasta destruirle el cráneo. Los carabineros en número de seis o siete llegaron hasta ese lugar en un vehículo perteneciente al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).
I.- Que por otro lado doña Ana del Carmen López Barría, según su relato de fs. 188 a fs. 192 (Tomo I), de fs. 302 a fs. 308 (Tomo I), de fs. 356 a fs. 361 (Tomo I), de fs. 466 (Tomo II)  señala haber sido pareja de Jorge Aguilar Cubillos, uno de los supuestos extremistas que asaltaron el Retén de Bahía Mansa el 5 de octubre de 1973. Que una vez que se produjo el golpe de estado este huyó hacia un sector rural junto a Edgar Cárdenas Gómez y María Ester Bustamante, puesto que su nombre había aparecido en los bandos emitidos por las nuevas autoridades. Que nunca más supo de Jorge Aguilar Cubillos hasta el día 6 de octubre de 1973 en que tomó conocimiento de que este se encontraba fallecido en la morgue del hospital de Osorno. Concurrió al hospital en conjunto con la madre de Jorge Aguilar Cubillos, doña Ema Cubillos y su cuñada de nombre Onorinda Aguilar Cubillos, lugar en el cual un enfermero les permite ver el cuerpo de Jorge Aguilar Cubillos, además del cuerpo de María Ester Bustamante y de Edgar Cárdenas Gómez, todos con impactos balísticos, teniendo Jorge Aguilar Cubillos 36 impactos de bala, uno de ellos entre las cejas con salida de proyectil y el cuerpo de María Ester Bustamante con un gran forado en la espalda, enterándose que esta última se encontraba embarazada.

J.- Que continuando su relato doña Ana del Carmen López Barría señala que estando en la morgue del hospital de Osorno se hacen presentes tres funcionarios de Carabineros de la Tercera Comisaría de Osorno con la orden de llevarlas ante el capitán Adrián Fernández Hernández. Llegada a la comisaría queda detenida por 22 días, lapso de tiempo en el cual es sometida a distintos tipos de interrogatorios, los que incluían, entre otras torturas, aplicación de corriente eléctrica en sus senos. Señala, además, que en la primera ocasión en la que la interrogan le hacen oír un cassette con la grabación de un joven que se identificaba como Marcelo Gutiérrez Gómez, dándose cuenta de que se trataba del hermano de Edgar Cárdenas Gómez, quien según le dijo Fernández, había sido detenido por carabineros de la Tercera Comisaría bajo su mando el día 5 de octubre de 1973, a quien lo habían sometido a un intenso interrogatorio y tortura para obtener el paradero de Edgar, Jorge y María Ester, y se escuchaba como Marcelo Gutiérrez Gómez gritaba y suplicaba que no lo siguieran sometiendo a torturas; lloraba e indicaba que no sabía dónde estaba su hermano. Agrega que durante el tiempo que le hicieron escuchar la grabación, esto es por alrededor de tres minutos, Marcelo Gutiérrez Gómez nunca señaló el lugar donde se encontraba su hermano en compañía de Jorge Aguilar Cubillos y María Ester Bustamante Llancamil. Acto seguido el capitán Adrián Fernández Hernández le manifestó que si no cooperaba le iba a ocurrir lo mismo a ella.

K.- Que en el mismo sentido declara doña María Eufemia Millaquipai Guichaquelén de fs. 260 a fs. 264 (Tomo I), de fs. 297 a fs. 299 (Tomo I), señalando que estuvo detenida junto a doña Ana del Carmen López Barría en la Tercera Comisaría de Carabineros Rahue de Osorno, lugar en el cual también fue sometida a torturas, las que incluían aplicación de corriente, por largos minutos, en los senos, vagina, brazos, codos, sienes, cuellos, piernas, rodillas y tobillos; sus torturadores eran hombres, reconociendo entre ellos, por la voz, al capitán Adrián Fernández Hernández. Todas las sesiones de torturas eran en el subterráneo de la comisaría y con la vista vendada. Señala, además, que cuando pudo conversar con Ana del Carmen López Barría, esta le comentó llorando que a su marido Jorge Aguilar Cubillos lo habían matado y que ya estaba sepultado y que a ella la habían detenido por haberle enviando comida a su marido con un joven, el cual también resultó detenido y que desconocía que había ocurrido con él.

L.- Que según declaración de María Angélica Vergara Herrera de fs. 352 a fs. 355 (Tomo I) y de fs. 444 a fs. 445 (Tomo II), señala haber sido esposa de Edgar Eugenio Cárdenas Gómez y que se enteró de la muerte de Marcelo Gutiérrez Gómez de boca de su señora doña Inés Bertín Yáñez (fallecida, según consta a fs. 1047 Tomo IV), quien le señaló que Marcelo Gutiérrez Gómez fue detenido por carabineros de la Tercera Comisaría de Osorno, quienes andaban de uniforme y habrían bajado a Marcelo Gutiérrez Gómez de la micro que hacía el recorrido Osorno-Bahía Mansa.
M.- Que de conformidad a lo obrado en las letras E) a L) precedentes, se colige que la persona de la cual se discurre es Marcelo del Carmen Gutiérrez Gómez, 17 años de edad a la fecha de su detención, quien viajó a Bahía Mansa, sector costero de Osorno, con el fin de llevarle alimentos a su hermanastro Edgar Cárdenas Gómez, quien se encontraba oculto en aquel lugar junto a otras dos personas; que el día 5 de octubre de 1973 Marcelo del Carmen Gutiérrez Gómez es detenido por una patrulla de Carabineros en el cruce Pucatrihue que une Osorno con Bahía Mansa, quienes cumplían una orden del capitán Adrián Fernández Hernández, comisario de la Tercera Comisaría de Carabineros de Osorno, con jurisdicción sobre el Retén de Carabineros de Bahía Mansa, patrulla que estuvo compuesta, entre otros, por el carabinero Cheuquelaf Lorenzo; Que previo a su detención el día 5 de octubre de 1973 Marcelo del Carmen Gutiérrez Gómez había estado detenido por sospecha en el retén de la localidad señalada y se le había dado su libertad, como señaló Luis Humberto Pinol Carillanca, quien era el jefe del Retén Bahía Mansa a la fecha de ocurridos los hechos; que de acuerdo al mérito de los antecedentes descritos, hasta la fecha se desconoce el paradero de Marcelo del Carmen Gutiérrez Gómez desde la fecha en que fue detenido por carabineros pertenecientes a la Tercera Comisaría de Carabineros de Osorno”.

Fuente :pdju.cl, 3 de Enero 2024

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Ultima Actualización : 17/07/2026