Gonzalo Marcial Toro Garland

Rut : 2.443.248-1
Fecha Detención : 04-04-1974
Comuna Detención : Santiago
Fecha Nacimiento : 11-08-1927
Edad : 46
Lugar Nacimiento : Santiago
Partido Político : Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)
Estado Civil e Hijos : Casado, 2 hijos
Oficio o Profesión : Profesor
Nacionalidad : Chilena

Antecedentes del Caso

Rut                   :            2.443.249 de Santiago.

F.Nacim.            :            11-08-27, 46 años al momento de su detención.

Domicilio            :            Diego de Deza Nº1087, Las Condes, Santiago.

E.Civil              :            Casado, dos hijos.

Actividad : Profesor Universidad de Chile, Facultad de Ciencias y Artes Musicales

C.Repres. : Militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).

F.Detenc.            :            4 de abril de 1974.

            SITUACION REPRESIVA

            Gonzalo Marcial Toro Garland, casado, 2 hijos, Profesor Universitario, militante del MIR, fue herido y detenido por agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia -DINA- el día 4 de abril de 1974, después de las 19:30 horas, en la vía pública, frente a la Casa Central de la Universidad de Chile en Santiago. Fue baleado por la espalda, según constancia médica del Hospital Militar, hasta donde fue trasladado por sus aprehensores, en carácter de detenido. Gonzalo presentaba tres heridas comprometedoras en la espalda y su estado de salud era de extrema gravedad.

            Gonzalo Toro fue ingresado al Hospital Militar sin registrar su nombre en Estadística y bajo condiciones de estricta incomunicación, ocultándole el hecho incluso al, en ese entonces, Coronel don Horacio Toro Iturra, primo hermano de la víctima.

            En su declaración ante el Tribunal el General de Ejército en Retiro Horacio Toro Iturra afirma: "al saber del desaparecimiento de mi primo, me contacté con el jefe del organismo con el cual se había enfrentado Gonzalo, organismo el cual le había herido, cuyo jefe, en ese tiempo el Coronel Manuel Contreras Sepúlveda, el cual me manifestó que si bien es cierto que había sido detenido e interrogado, posteriormente se le había dejado en libertad.... el Coronel Contreras me señaló que lo haría buscar. Esperando un tiempo prudente solicité informes del desaparecido, los que fueron negativos".

            En ese recinto, Gonzalo Marcial permaneció durante algunos meses donde, a pesar de la estricta vigilancia, fue visto y conversó con sus hijos. También pudo ser visto por numerosas personas, entre amigos y familiares, a través de una ventana que da a la calle Providencia, cuando su estado de salud le permitió acercarse a la misma, siendo ésa la última oportunidad en que lo vieron con vida.

            El día de su detención, Toro Garland, se había desempeñado normalmente en sus funciones laborales en el Departamento Derechos de Autor de la Universidad de Chile donde, además, se desempeñaba como docente e investigador en la Facultad de Ciencias y Artes Musicales. Por la tarde, después de regresar a su hogar, Gonzalo salió de su domicilio indicando que regresaría en un momento, cuestión que no ocurrió.

            Gonzalo Toro Fernández, hijo de Gonzalo Toro Garland, al momento de la detención de su padre, se encontraba cumpliendo con el Servicio Militar, siendo relevado del mismo al informársele que su padre había sido herido en un enfrentamiento. Enterada de esta situación, la esposa de Toro Garland, doña Maite Nicole Daiber Vuillemin, recorrió postas, hospitales, el Instituto Médico Legal, la Secretaría Nacional de Detenidos -SENDET-, los recintos habituales de detención, el Estadio Chile, etc., en el intento de ubicar a su esposo.

            Posteriormente, el abogado Francisco Escobar Riffo, quien actuaba por encargo de Fernando Toro Garland (residente en España), en el esclarecimiento de la desaparición de su hermano Gonzalo, se informó que este último se encontraba en las instalaciones del Hospital Militar, bajo las condiciones antes descritas. Esta institución, negó hasta el mes de noviembre que Gonzalo Toro se encontrara en ese recinto, reconociendo posteriormente su hospitalización desde el 4 de abril, hasta el 1° de agosto de 1974, fecha en que habría abandonado "por sus propios medios" el Hospital Militar.

            Importantes antecedentes, que complementan lo denunciado por sus familiares, lo constituye la declaración prestada por la ex detenida y posterior colaboradora de la DINA, Luz Arce Sandoval, ante la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación. En ella relata su detención y estadía en el Hospital Militar. En lo que respecta al afectado afirma: "Despierto en una habitación que no era la 303, donde me habían llevado al principio, sino que la siguiente. Me parece que ahí fue cuando llegó Toro Garland, detenido que estaba herido con un balazo... Tenía como 5 balazos; lo único que yo le pregunté era si quería que le mojara los labios y me dijo que sí; le pregunté si podía hacer algo más por él y me dijo 'nunca te olvides de mi nombre'. El debe haber estado en la pieza 304".

GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS

            El día 18 de abril de 1974, doña Maite Nicole Daiber Vuillemin, interpuso ante la Corte de Apelaciones de Santiago el Recurso de Amparo Rol Nº373-74 en favor de su esposo, Gonzalo Marcial Toro Garland. El mismo fue rechazado el 18 de julio de 1974, por no "tratarse de los casos que contemplan los artículos 16 de la Constitución y el 306 del Código de Procedimiento Penal". Además, la Corte no envió los Oficios solicitados en el Amparo y la denunciante no pudo ser ubicada por Investigaciones ante la citación del Tribunal en orden a concurrir y aclarar la situación represiva que vivía el afectado.

            Posteriormente, con fecha 15 de mayo de 1974, el abogado Francisco Escobar Riffo, interpuso un nuevo Recurso de Amparo rol 479-74 en favor de Gonzalo Marcial Toro Garland, el que también fue rechazado el 14 de noviembre de 1974, es decir, seis meses después de su interposición. Durante la tramitación del recurso y ante la ostensible demora de la misma, el 14 de junio de 1974, el abogado Escobar Riffo, solicitó una audiencia al Presidente de la Corte, para expresarle su extrañeza por la tramitación de este recurso de amparo, "que en condiciones normales debió fallarse en 24 horas, esté atrasado en más de treinta días por faltar el informe del Ministerio del Interior, en que se explique por qué mi representado está herido e incomunicado desde hace tres meses en el Hospital Militar. Esta defensa estima que esta negligencia de parte del Ministerio del Interior en contestar oportunamente un Oficio de la I. Corte, es constitutiva del delito de desacato...". El Ministerio del Interior respondió recién el 21 de junio de 1974, indicando que, "Gonzalo Toro Garland no se encuentra detenido por orden de alguna autoridad administrativa y que este Ministerio ignora su actual paradero". A su vez, el Ministerio de Defensa Nacional, se tomó más tiempo para responder el Oficio a la Corte de Apelaciones. Así, recién el 24 de octubre de 1974, informó "que por no tratarse de personas denunciadas a la Justicia Militar, los informes correspondientes fueron remitidos al Ministerio del Interior". Sin embargo, la misma Corte, en un hecho más insólito aún, recién el 25 de octubre de 1974, ofició al Hospital Militar para que informara acerca del amparado. Con fecha 8 de noviembre de 1974, informó la Dirección del Hospital Militar, indicando "que el Sr. Gonzalo Toro Garland no se encuentra hospitalizado en este recinto asistencial". Es evidente que a esa fecha la víctima ya no se encontraba "hospitalizado", ni siquiera lo estaba cuando la Corte ofició a dicho centro asistencial, pero sí se encontraba en ese lugar a la fecha de presentación del recurso. Al rechazar el Amparo (el 14 de noviembre), la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó remitir los antecedentes al Juzgado del Crimen que corresponda a fin de que se investigue la posible perpetración de un delito en los hechos que motivaron el recurso.

            De esta forma, el 25 de noviembre de 1974, se inicia en el Segundo Juzgado del Crimen de Santiago la causa Rol Nº82.745-3. Como primera medida el Tribunal ordenó citar al denunciante Francisco Escobar Riffo, a fin de que informara de dónde había obtenido los datos proporcionados en la presentación del Amparo. Ante el Tribunal declaró que, "El Coronel Horacio Toro Iturra, que trabaja en el sexto piso del Edificio Diego Portales, está en conocimiento y puede informar al Tribunal porqué a su primo hermano que llegó baleado al Hospital Militar se le mantuvo bajo estricta vigilancia en ese establecimiento y se ocultó este hecho a la I. Corte de Apelaciones cuando pidió informe. Además este mismo Coronel puede informar qué destino corrió Gonzalo Toro Garland después del 1° de agosto de 1974".

            Con fecha 18 de noviembre de 1974 -en circunstancia que los antecedentes de la causa ya se encontraban en el Segundo Juzgado del Crimen de Santiago- el Hospital Militar, en respuesta a la Corte de Apelaciones, informa que "efectivamente, el señor Gonzalo Toro Garland se encontró hospitalizado en este Establecimento entre el 4 de abril de 1974 y el 1° de agosto de 1974; fue dado de alta en esa fecha y se retiró en libertad por sus propios medios". Firmó dicho Oficio el Mayor Rafael Rojas Betancourt, Director Subrogante. Esta respuesta entró en contradicción con lo ya informado por el mismo Hospital tan sólo diez días antes (el 8 de noviembre) en que se ocultó información al Tribunal. Igualmente contradictorio resultaba el informe -del mismo Hospital- de las lesiones registradas en la ficha clínica de Gonzalo Marcial Toro, con la versión oficial respecto a las circunstancias de su detención, la que señaló que éste había sido detenido en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad. Las heridas indican con claridad que fue baleado por la espalda, si se considera que una fue en el glúteo derecho, otra en la cadera izquierda y, una tercera en el codo izquierdo.

            Por otro lado, en copia de la ficha clínica del señor Gonzalo Toro Garland, se informa al Tribunal que éste fue sometido a cuatro operaciones durante su estadía en el Hospital Militar, así: El 5 de abril de 1974; el 14 del mismo mes y año; el 10 de mayo y el 10 de julio de 1974. Sin embargo, a pesar de estas evidencias, en el mes de julio de 1975, el detective Luis Cerda Madrid, por orden del Tribunal, consultó en la Sección Estadística del Hospital, "en donde (se le informó) no existen antecedentes acerca de Gonzalo Marcial Toro Garland". Posteriormente, ante la insistencia del Tribunal a la Policía de Investigaciones para que se practicara una investigación más acuciosa, el Subcomisario Jefe de la Segunda Comisaría Judicial, concurrió personalmente al Hospital Militar donde, el Mayor Ayudante de la Dirección del establecimiento, manifestó que él había informado en su oportunidad que no había antecedentes de Toro Garland, y que eso lo había hecho en cumplimiento de órdenes superiores. Interrogado al respecto, Rafael Ernesto Rojas Betancourt, ex director Subrogante del Hospital Militar, responde al Tribunal que, los datos referidos al ingreso y alta de Gonzalo Toro Garland, fueron obtenidos a través de la Oficina de Inteligencia de dicho centro asistencial. Esto, al parecer, fue considerado suficiente por el Tribunal y no aclaró, como le correspondía, las circunstancias de qué personal y por qué motivos ocultaban la ficha clínica o negaban la estadía en el Hospital de Gonzalo Toro. Tampoco el Tribunal investigó las causas y circunstancias de las heridas a balas sufridas por el afectado. De igual forma, el Tribunal nada hizo respecto a la información que le entregara Horacio Toro Iturra, respecto al reconocimiento que de la detención de su primo, le hiciera el entonces Coronel y Jefe de la DINA, Manuel Contreras.

            Con fecha 29 de abril de 1978 se declaró cerrado el sumario y se sobreseyó definitivamente la causa en virtud de la Ley de Amnistía. El 28 de junio del mismo año la Corte de Apelaciones revocó dicha resolución por encontrarse incompleta la investigación y se fundamenta, "es menester que exista una imputación determinada en contra de una persona determinada, lo que requiere que la investigación llegue a su fin, para establecer qué acción ilícita es la perpetrada".

            Finalmente, el 16 de octubre de 1978, se declaró cerrado el sumario y se sobreseyó temporalmente la causa, resolución que fue aprobada por la Corte de Apelaciones con fecha 29 de diciembre de 1978.

            Una vez finalizado el trabajo de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, este organismo remitió los antecedentes reunidos en este caso al 2° Juzgado del Crimen de Santiago, con el fin de que se investigara a la luz de los nuevos antecedentes. El proceso roló con el N°82.745 y a diciembre de 1992 se encuentra en estado de sumario.          

Fuente :Vicarìa de la Solidaridad

Prensa

Además del representante particular de la familia, ayer alegó en el mismo sentido, ante la Corte de Santiago, el abogado del Programa de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia, marcando distancia con el criterio inicial del Gobierno en la materia.  

Ante la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago se realizaron ayer los alegatos por medio de los cuales los querellantes en el homicidio del exministro José Tohá González buscan reabrir la causa, luego de que esta fuera sobreseída tras el fallecimiento (el año pasado) del único procesado que ha tenido, Jorge Chovan Gahona, jefe de gabinete del Hospital Militar en 1974, quien fue acusado de encubrimiento.

En los alegatos intervinieron los abogados Nelson Caucoto (querellante por la familia Tohá) e Ilan Sandberg, representante del Programa de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia, que en noviembre de 2010, en el primer Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, presentó una querella contra quienes resulten responsables del asesinato del exministro, hecho acaecido al interior del Hospital Militar, el 15 de marzo de 1974.

De este modo, el Programa de DDHH no varió su posición histórica en este caso, luego de las fuertes polémicas ocurridas hace algunas semanas, debido a la decisión adoptada por la nueva jefatura de dicho instancia, en orden a no apelar de decisiones judiciales que beneficiaban a exagentes.

Los alegatos de ayer se efectuaron en presencia de la exministra del Interior Carolina Tohá, así como de su madre (Victoria Morales) y de otros miembros de su familia, y en ellos los querellantes expusieron las razones por las cuales, a su juicio, la causa debe reactivarse, luego del sobreseimiento dictado por la ministra de fuero para causas de DDHH de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza.

Al respecto, Caucoto dijo que, a juicio de la jueza especial, las diligencias ya están agotadas, pero él aseveró que “lo primero que hay que tener en cuenta es que aquí estamos en presencia del homicidio calificado de un exministro de Defensa, vicepresidente de la República, exministro del Interior, que se perpetró al interior del Hospital Militar el 15 de marzo de 1974, y para este tipo de delito no existen tiempos que acoten la investigación. Es inalienable e inderogable el derecho de los familiares de don José Tohá y de la sociedad chilena a que se investiguen estos hechos, porque son crímenes de lesa humanidad”. 

Los peritajes

Caucoto precisa que durante 38 años se impuso la tesis de la dictadura, en orden a que la muerte del exministro había sido producto de un suicidio, pero hoy –asevera– eso es insostenible, pues afirma que “José Tohá fue estrangulado por terceros al interior de una habitación”, dado que “a través de pruebas científicas se logró desechar el suicidio”.

Entre estas, menciona un informe del Servicio Médico Legal (SML), que dice que la causa de muerte es estrangulación, que coincide con otro de la unidad de anatomía patológica del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, que indica que la muerte se produjo por una asfixia provocada por terceros. 

Ambos informes coinciden con otro confeccionado por el Departamento de Medicina Criminalística de la PDI (Demecri), según el cual se trata de “una asfixia mecánica homicida”. A su vez, un informe de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción indica que se trató de una “estrangulación o ahorcamiento homicida de la víctima”. 

Por su parte, el perito Luis Ravanal también concluyó que era una asfixia por estrangulamiento y todo ello, apunta Caucoto, es coherente con lo planteado por el primer médico que estuvo en el sitio del suceso, Alfonso Chelén Araya, que en 1974 era médico criminalístico de la Brigada de Homicidios de la PDI.

Un médico corajudo 

El abogado señaló en su alegato que Chelén merece “un homenaje”, puesto que “él llegó a los minutos de que José Tohá había fallecido, ¿y qué es lo que dice? Que se trata de un homicidio que se quería simular como un suicidio, por varias razones, entre ellas, que el círculo del vínculo que le rodeó el cuello era completo y eso no sucede en los suicidios por ahorcamiento”.

En efecto, Chelén declaró a la Justicia que “el cadáver tenía su cara hacia arriba; añade que el surco era completo y ello estaría en contradicción con un ahorcamiento voluntario, pues en los suicidios este surco es incompleto, lo que corrobora la tesis de que la muerte fue obra de terceros por estrangulamiento; que no firmó el informe pericial que consignó muerte por ahorcamiento tipo suicida y no sabe quién lo redactó; que a los dos meses fue exonerado de su cargo de médico criminalista por falta de confianza”.

Caucoto añade que además, luego de haber estado meses en condiciones lamentables en el campo de prisioneros de Isla Dawson y en la Academia de Guerra Aérea (AGA), el  exsecretario de Estado se encontraba desnutrido, sin fuerza alguna, lo que le habría impedido ejecutar la autoeliminación, y hay otro antecedente fundamental: “No podía suicidarse en las condiciones que se hizo, porque él medía 1.92 y se ahorcó en el tubo de un clóset que no mide más de 1.60”.

En ese sentido, precisa que “es un crimen de lesa humanidad que no puede quedar impune, sobre todo fue provocado por agentes del Estado, porque el Hospital Militar es un cuartel para todos los efectos”.

A ese respecto, precisa que el recinto de salud incluso contaba con una unidad de inteligencia –el “Departamento de Seguridad”, que era dirigido por el suboficial Patricio Silva Abarca– y que un ejemplo de la operatoria de este es que el 4 de abril de ese mismo año fue internado en dicho nosocomio, con heridas de bala, el profesor de la Universidad de Chile Gonzalo Toro Garland (sobrino del general de Ejército Horacio Toro, que en democracia fue designado como director de la PDI por Patricio Aylwin), quien luego desapareció desde el recinto. 

Muchos años más tarde quedó claro que fue secuestrado y entregado a la DINA, motivo por el cual el entonces ministro en visita Mario Carroza “procesó a los miembros del equipo de seguridad, porque ellos eran los que monitoreaban los pasos de los prisioneros que llegaban al hospital”, dice Caucoto, condenando tanto a Silva como al agente de la DINA Manuel Carevic a siete años de presidio por el secuestro calificado de Toro.

A ese respecto, detalla que los querellantes en el caso de José Tohá han solicitado varias veces el procesamiento de Silva, sin resultados, por lo cual se están pidiendo algunas diligencias relacionadas con su persona, así como también se solicitarán antecedentes acerca del despido de Chelén desde la PDI, en caso de que se reabra la causa.

Un largo camino 

Caucoto señala que recién después de 41 años de la muerte de Tohá “se condenó por aplicación de tormento a dos agentes de la FACh”, en referencia a los exagentes de inteligencia de la Fuerza Aérea Ramón Cáceres Jorquera y Sergio Contreras Mejías, quienes fueron condenados a tres años de presidio por haber torturado a Tohá mientras se encontraba recluido en la AGA y luego en el propio Hospital Militar. 

Asimismo, agrega que recién a los 47 años del homicidio se produjo el procesamiento de Chován y que, por ende, pese al tiempo transcurrido, confían en que la Corte capitalina acoja la solicitud, revoque la decisión de primera instancia y ordene que el caso se siga investigando.

por Carlos Basso Prieto

Fuente :elmostrador.cl, 2 de Mayo 2026

Fecha :02-05-2026

El 11 de septiembre se inició la etapa más dolorosa que hayamos vivido, provocada por agentes del Estado y civiles cómplices. Hoy conmemoramos 48 años de esa tragedia que aun enluta a Chile entero.

Más de tres mil personas, hombres mujeres, niños, niñas y jóvenes como estudiantes de educación básica, de secundaria y universitaria; mujeres embarazadas, personas mayores, no vidente, minusválidos fueron directamente afectadas y cientos de miles, pasaron a la categoría de familiares y víctimas de la dictadura. Quienes sobreviven luchan incansablemente por justicia, reparación y no repetición de actos genocidas por parte del Estado.

Hombres y mujeres que cuyo aporte a la sociedad era desde su lucha social, de militante y también desde sus oficios y ocupaciones como zapateros, obreros, empleados textiles, médicos, linotipistas, modistas, secretarias, dirigentes sindicales, vecinales, funcionarios municipales empleados públicos, empleados de ferrocarriles, suplementeros, carpinteros; obreros campesinos, mineros, forestales, de la construcción; ingenieros. También aquellos que estaban de paso, en una misión, estudiando o habían formado una familia en Chile provenientes de Vietnam, Francia, España, Bolivia, Argentina, Uruguay, Inglaterra, Ecuador, Uruguay, entre otros países.

Alguno de sus asesinos y cómplices que pagan tibias condenas en cárceles de lujo nos han privado de ellos y ellas, pero también nos han privado de cerca de un centenar de artistas y creadores que hemos identificado, con el afán de ofrecer un homenaje a quienes, desde las culturas, las artes y el patrimonio fueron víctimas del terrorismo de estado.

Hemos reconocido 82 personas cuya creatividad se expresaba en el audiovisual, la artesanía, el teatro, la arquitectura, fotografía, Artes Visuales, letras y música.

Por ellos y ellas… ¡¡Ni perdón, ni olvido!!

Carmen Bueno Cifuentes Cineasta. Detenida Desaparecida

Darío Chávez Lobos Actor y profesor de teatro. Detenido Desaparecido

Máximo Gedda Ortíz Cineasta y periodista. Detenido Desaparecido

Jorge Peña Henn. Músico y director de Orquesta. Detenido Desaparecido

Bernardo de Castro López. Diseñador y dibujante . Detenido Desaparecido

Hugo Araya Gonzalez. Fotógrafo. Ejecutado Político

Luis Enrique Elgueta. Músico. Detenido Desaparecido

Jorge Gerardo Solovera Gallardo. Músico. Detenido Desaparecido

Jorge Müller Silva. Cineasta. Detenido Desaparecido

10 Ana María Puga. Actriz. Ejecutada Política

11 Juan Bosco Maino Canales. Fotógrafo . Ejecutado Político

12 Percy Max Arana Saldaña. Cantante. Nacionalidad peruana. Ejecutado

13 Homero Arce. Poeta. Ejecutado.

14 Isidro Segundo Árias Matamala. Músico. Ejecutado

15 Luis Armando Árias Ramírez. Artesano. Ejecutado

16 Leandro Abraham Arratia. Reyes. Fotógrafo .Ejecutado

17 Leopoldo Raúl  Benítez Herrera. Arquitecto .Ejecutado

18 Blanca  Carrasco Peña. Estudiante de Artes Plásticas. Ejecutada

19 Carlos Patricio Dall’orzo Badilla. Artesano. Ejecutado

20 Luis Reinaldo Díaz Muñoz. Músico. Ejecutado

21 Oscar Omar Durán Torres . Artesano. Ejecutado

22 José María Ferreyra Vásquez. Artesano. Ejecutado

23 Charles Edmund Horman Lazar. Cineasta Norteamericano. Ejecutado

24 Teodoro Konoba Krul. Estudiante aruitectura. Argentino. Ejecutado

25 José René Barrientos Warner. Músico de la Orquesta de Cámara de la Universidad Austral. Ejecutado

26 Víctor Lidio Jara Martínez. Cantante popular, compositor, actor y director teatral. Ejecutado

27 Félix Alberto Mendoza Toro. Músico. Ejecutado

28 Jaime Iván Meneses Cisternas. Fotógrafo . Ejecutado

29 Miguel Ángel Núñez Valenzuela.Cantante popular. Ejecutado

30 Pacheco Durán Jorge Pedro. Artesano. Ejecutado

31 Ramón Víctor  Zúñiga Sánchez. Artesano. Ejecutado.

32 Domingo Salvador Yáñez Hernández. Tramoyista. Ejecutado

33 Hugo Riveros Gómez. Pintor. Ejecutado

34 Manuel Roig Berenguer. Fotógrafo. Ejecutado

35 Rodrigo Andrés Rojas De Negri. Fotógrafo. Ejecutado

36 Luis Eduardo Saavedra González. Fotógrafo y folclorista. Ejecutado

37 Arturo Ramón San Martin Sutherland. Fotógrafo. Ejecutado

38Julio Carlos Santibañez. Integra el Ballet Folklórico de la UTE, poeta. Ejecutado

39 Emiliano Segundo Silva Pezo. Artesano talabartero. Ejecutado

40 Ángel Domingo Toledo Carvajal. Escritor y dibujante. Ejecutado

41 Wilson Fernando Valdebenito Juica. Músico . Ejecutado

42 Máximo Raimundo  Villarroel Díaz. Artesano talabartero. Ejecutado

43 Francisco Eduardo Aedo Carrasco. Arquitecto. Desaparecido

44 Juan Antonio  Povaschuk Galeazzo. Fotógrafo, uruguayo. Desaparecido

45 Rubén David Arroyo Padilla. Artesano. Desaparecido

46 José Ramón Ascencio Subiabre. Artesano. Desaparecido

47 Arturo Barria Araneda. Profesor de Música en el Liceo Darío Salas.Desaparecido

48 Manuel Antonio Bobadilla Bobadilla. Fotógrafo. Desaparecido

49 Ismael Darío Chávez Lobos. Profesor de teatro DUOC. Desaparecido

50 Mauricio Segundo Curiñanco Reyes. Artesano carpintero. Desaparecido

51 Jacqueline Paulette Drouilly Yurich. Estuvo 2 años en la Escuela de Teatro de la U. de Chile. Desaparecida.

52 Alberto Mariano Fontela Alonso. Artesano,uruguayo. Desaparecido

53 Francisco Javier Fuentealba. Estudió en la Escuela de Teatro de la U. Católica. Desaparecido

54 Carlos Alfredo Gajardo Wolff. Estudiante de ArquitecturaDesaparecido

55 Ignacio Orlando González Espinoza. Artesano. Egresado de la Facultad de Artes de la Universidad Católica.Desaparecido

56 Jorge Arturo Grez Aburto. Artesano en cueros.Desaparecido

57 Luis Alberto Guendelman Wisniak. Egresado de Arquitectura de la Universidad de Chile. Desaparecido

58 Yactong Orlando Juantock Guzmán. Egresado de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile, sede Valparaíso. Desaparecido

59 José arturo Weibel Navarrete. Artesano Mueblista. Desaparecido

60 Teobaldo Antonio Tello Garrido. Fotógrafo. Desaparecido

61 Gonzalo Marcial Toro Garland. Profesor Universidad de Chile, Facultad de Ciencias y Artes Musicales.Desaparecido

62 Ricardo Troncoso León. Fotógrafo, Director de Teatro en IANSA. Desaparecido

63 Luis Quinchavil Suarez. Profesor de Lengua Mapuche Universidad de Heiden, Holanda.. Desaparecido

64 José Manuel Ramírez Rosales. Artesano. Desaparecido

65 Luis Emilio Recabarren González. Técnico Gráfico. Fotomontajista. Desaparecido

66 Agustín Eduardo Reyes González.Artesano.Desaparecido.

67 Sergio Alejandro Riffo Ramos. Artesano. Desaparecido

68 José Santos Rocha Álvarez.Artesano . Desaparecido

69 Bernardino Rodríguez Cortez. Artesano talabartero. Desaparecido

70 Luis Fernando Rodríguez Riquelme. Fotógrafo. Desaparecido

71 Alejandro Rodríguez Urzúa. Arquitecto. Desaparecido

72 Francisco Rozas Contador. Fotógrafo. Desaparecido

73 Darío Francisco Miranda Godoy. Actor de teatro. Desaparecido

74 Carlos Montecinos Urra. Artesano. Desaparecido

75 Jose Luis Morales Ruíz. Artesano. Desaparecido

76 Luis Jaime Palominos Rojas. Estudiante del Conservatorio Nacional de Música. esaparecido

77 Mario Fernando Peña Solari. Estudiante de Arquitectura. Desaparecido

78 Hernán Santos Pérez Álvarez. Fotógrafo. Desaparecido

79 Rene Daniel  Vallejos Parra. Fotógrafo. Desaparecido

80 Héctor Velásquez Mardones. Artesano Mueblista. Desaparecido

81 Ida Amelia Vera Almarza. Arquitecta. Desaparecida

82 Juan Aurelio Villarroel Zárate. Fotograbador. Desaparecido

 

Fuente :prensaopal.cl

Fecha :08-09-2021

La Corte de Apelaciones de Santiago confirmó la sentencia que condenó a exagente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y médico, en calidad de cómplices del delito de secuestro calificado de Gonzalo Marcial Toro Garland, quien fue detenido el 4 de abril de 1974, e ingresado al Hospital Militar, desde donde se pierde su rastro.

En fallo dividido (causa rol 1.445-2018), la Novena Sala del tribunal de alzada –integrada por las ministras Adelita Ravanales, María Rosa Kittsteiner y el abogado (i) Jaime Guerrero– confirmó la sentencia que condenó a Manuel Andrés Carevic Cubillos y Patricio Silva Abarca a 541 días de presidio, con el beneficio de la remisión condicional de la pena, debiendo quedar sujetos a la vigilancia de la autoridad respectiva por el término de tres años.

«Como se reconoce en la sentencia en la motivación décima, tanto el Director Nacional de Inteligencia, Manuel Contreras, como el Jefe de Inteligencia Militar del Hospital Militar, fallecieron, previo a su dictación y determinación de culpabilidad, habiendo si prestado declaración con anterioridad, reconoce el primero, que Gonzalo Toro fue detenido el 4 de Abril de 1974, llevado al Hospital Militar y posteriormente desaparecido, y el segundo, lo recuerda en el Hospital y que fue retirado de aquel por efectivos de la DINA. Finalmente Patricio Silva Garín (también fallecido, pero en mayo de 2019,) recuerda a Gonzalo Toro Garland en el Hospital, que estuvo por heridas de bala, no sabe quiénes lo trasladaron, llegó muy grave», sostiene el fallo.

Resolución que agrega: «En cuanto a Manuel Carevic, si bien niega toda participación en el hecho que se le imputa, pero debe tenerse en cuenta que comandaba la Brigada Purén y en el Hospital Militar, hubo custodios que pertenecían a aquella, lo que es corroborado por efectivos de Investigaciones y que además pertenecía a la Unidad Puma, que dirigía, y que envió efectivos a ese Hospital a efectuar custodia de presos políticos, antecedentes todos con lo que se configura su participación, pero como cómplice y no como autor, ya que no intervino de manera directa en el secuestro ni su posterior desaparición, pero si estaba a cargo de las unidades de la DINA de custodia de presos en el Hospital».

«En cuanto a Silva Abarca, segundo Jefe del Departamento de Seguridad del Hospital Militar o Segundo Jefe del Departamento II de Inteligencia del Establecimiento que cooperó para mantener encerrado sin derecho a Gonzalo Toro, se mantuviera en custodia y se permitiera el acceso de agentes de la DINA que pudieron retirarlo del establecimiento, según corroboran sus integrantes y el propio Silva Garín», añade.

«Tales actuaciones, concluye el fallo se encuadran dentro de una participación de cómplice, conclusión que comparte esta Corte, también disintiendo de la opinión del Fiscal Judicial ya que su intervención, no fue de carácter directo, sino de facilitación de la detención en el establecimiento hospitalario, donde llegó a ser tratado de sus heridas, y posteriormente retirado por personal de la DINA, sin tener más noticias de aquel», afirma la resolución.

Por tanto, concluye que:

«SE DECLARA:

A.- EN CUANTO A LA ACCIÓN PENAL.

1.- SE CONFIRMA la sentencia en alzada en la parte penal, en cuanto a la condena de los sentenciados Manuel Carevic Cubillos y Patricio Silva Abarca.

2.- SE APRUEBA el sobreseimiento de los fallecidos Manuel Guillermo Contreras Sepúlveda y Roberto Hernán Merino Merino y de Patricio Silva Garín, fallecido con posterioridad al 9 de Mayo de 2019.

B.- EN CUANTO A LA ACCIÓN CIVIL:

3.- SE CONFIRMA, la sentencia en alzada, de fecha 24 de Enero de dos mil dieciocho, escrita a fs. 2333 y siguientes del Tomo VI, con declaración que se fija la indemnización a pagar por daño moral en el equivalente a 1.219 Unidades de Fomento a su valor a la fecha del pago, sin reajustes por encontrarse determinada en una unidad reajustable y con intereses a contar desde la notificación de la sentencia.

4.- SE LA REVOCA, en cuanto a la condena en costas al Fisco, por estimar que le asistieron motivos plausibles para litigar.

Decisión acordada con el voto en contra del abogado integrante Guerrero Pavez, quien estuvo por mantener la condena en costas en contra del fisco.

Fuente :adprensa.cl 9 de Marzo /2020

Fecha :09-03-2020

El maestro de Artes Musicales de la Universidad de Chile, Gonzalo Toro, fue dado de alta tras recibir un impacto de bala y desde ese momento no se supo más de su paradero.

Dos exmiembros de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), fueron condenados por Mario Carroza, ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Santiago, por violaciones a los Derechos Humanos.

Esto en el marco del caso Gonzalo Toro Garland, ex militante del Movimiento Izquierda Revolucionaria (MIR) y quién era académico especializado en música de la Universidad de Chile.

Manuel Carevic y Patricio Silva deberán cumplir con una pena de 541 días de presidio por resultar autores del delito de secuestro calificado, además de quedar bajo vigilancia de Gendarmería por 3 años. Sin embargo, tendrán el beneficio de remisión condicional.

El Caso del profesor Toro

Gonzalo Toro fue detenido por Carevic y Silva en la calle Nueva de Matte con Huasco, Santiago, el cuatro de abril de 1974. En dicho procedimiento, una bala impactó al profesor, quien tuvo que ser trasladado hasta el Hospital Militar debido a heridas de carácter grave.

En el centro médico estuvo internado hasta el primero de agosto del mismo año, momento en el que fue dado de alta. Tras salir del recinto, custodiado por los agentes de la policía secreta de Augusto Pinochet, a Toro se le perdió todo rastro.

Además de la condena, el Fisco deberá pagar una indemnización de 60 millones de pesos al hijo del profesor desaparecido durante la el régimen dictatorial.

Fuente :24horas.cl, 26 de Enero 2018

Fecha :26-01-2018

Se trata del caso del docente de la Universidad de Chile Gonzalo Toro Garland, detenido y en 1974 por Manuel Carevic Cubillos y Patricio Silva Abarca. 

Sólo 541 días de libertad vigilada por un plazo de tres años, deberán cumplir dos ex agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) como cómplices de la desaparición en el comienzo de la dictadura de Gonzalo Toro Garland.

El ministro en visita Mario Carroza dictó la sentencia que condena a Manuel Carevic Cubillos y Patricio Silva Abarca en calidad de cómplices del secuestro calificado y posterior desaparición del profesor de música de la Universidad de Chile.

Asimismo, el magistrado absolvió al médico Patricio Silva Garín, subdirector del Hospital Militar de Santiago en esa época, al no acreditarse su participación en los hechos.

La víctima, de 46 años y militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fue atacado por agentes de la DINA cuando salía de la universidad, tras cumplir su jornada laboral en el Departamento de Derechos de Autor.

En la oportunidad la víctima recibió varios disparos en la espalda que lo hirieron mientras era detenido el 4 de abril de 1974 en las afueras de la casa central del plantel.

Fueron sus propios agresores quienes lo trasladaron al Hospital Militar, donde permaneció hasta el 1 de agosto del mismo año, cuando se perdió su rastro.

Gonzalo Toro fue ingresado sin registro al recinto asistencial castrense y bajo condiciones de estricta incomunicación, ocultándole el hecho incluso a su primo hermano, el coronel del Ejército Horacio Toro Iturra, quien hizo diversas diligencias para saber de su paradero.

El oficial se dirigió incluso al director de la DINA, Manuel Contreras, quien le aseguró que el su pariente había quedado en libertad, según declaró en el juicio.

Pese a las condiciones de su permanencia en el hospital institucional, Toro Garland pudo ser visto por familiares, asomado a una ventana que daba a la avenida Providencia, donde estaba la antigua ubicación.

Hasta noviembre de 1974 el hospital negó que Gonzalo Toro se encontrara allí, pero después reconoció su hospitalización desde el 4 de abril, hasta el 1 de agosto, fecha en que habría abandonado “por sus propios medios” el lugar.

Luz Arce Sandoval, militante socialista que se convirtió en colaboradora de la DINA tras ser detenida, estuvo en el hospital militar y declaró en el juicio haber visto al malogrado profesor “despierto en una habitación (…). Me parece que ahí fue cuando llegó Toro Garland, detenido”, indicó.

Añadió entonces que “tenía como 5 balazos; lo único que yo le pregunté era si quería que le mojara los labios y me dijo que sí; le pregunté si podía hacer algo más por él y me dijo ‘nunca te olvides de mi nombre’”, relató.

En el aspecto civil, el fallo condenó al fisco a pagar una indemnización de $60 millones (unos 100.000 dólares) a un hijo de la víctima.

Fuente :lanacion.cl, 26 de Enero 2018

Fecha :26-01-2018

El ministro en visita extraordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Mario Carroza, sometió a proceso al suboficial en retiro del Ejército Patricio Silva Abarca y el médico Patricio Silva Marín, en calidad de autores del delito de secuestro calificado del profesor de música GONZALEZ TORO GARLAND . Ilícito perpetrado a partir del 1 de agosto de 1974, en la Región Metropolitana.

En la etapa de investigación (causa rol 107-2012), el ministro Carroza logró establecer que: “El día 4 de abril de 1974, alrededor de las 19:30 horas Gonzalo Marcial Toro Garland, de 45 años de edad, profesor de Artes Musicales de la Universidad de Chile, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR, fue detenido frente a la casa central de la Universidad de Chile por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional DINA, sin que existiera orden emanada de autoridad legítima y competente que la justificase, resultando herido con diversos impactos de bala, y trasladado al Hospital Militar, donde fue visto por testigos que entregaron su testimonio, ignorándose desde entonces su paradero, así como la suerte que haya corrido tanto física como psíquicamente, sin que se hayan tenido noticas de él, no constando su defunción, siendo la versión oficial del recinto hospitalario, que la víctima habría permanecido detenido en ese lugar hasta el día 1 de agosto de 1974, fecha en que había sido dado de alta, habiendo abandonado el recinto hospitalario por sus propios medios”.

Fuente :mediabanco.com 27/10/2016

Fecha :27-10-2016

Con una emotiva ceremonia presidida por el Rector Víctor Pérez, la Universidad de Chile conmemoró a sus integrantes que son, hasta el día de hoy, detenidos desaparecidos. En la ocasión, se dio a conocer una placa recordatoria.

Los 50 estudiantes y profesores de la Universidad de Chile, víctimas de desaparición forzosa por parte de la dictadura, fueron homenajeados junto a sus familiares por esta casa de estudios, ocasión en que se repasó el daño causado por el régimen militar contra la educación pública.

La Casa Central de la Universidad de Chile, en Santiago, estuvo repleta y cada persona portaba una rosa que simbolizaba la memoria de aquellos estudiantes y profesores de la Universidad, que fueron detenidos y hechos desaparecer luego del Golpe de Estado de 1973.

“40 años de memoria: con Chile y la Universidad en el corazón” se tituló la ceremonia con que se recordó a las 50 víctimas. La actividad contó con la intervención del premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales, Humberto Giannini, quien se refirió “al impacto que le causó que el 11 de septiembre de 1973, a las 9 de la mañana (es decir, antes del bombardeo a La Moneda), los militares de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) tomaran el control del Instituto Pedagógico. Es decir, “antes de tomar el poder político, tomaron el poder de las ideas”, dijo Giannini, quien lamentó particularmente la prohibición que sufrió la carrera de Filosofía.

Por su parte, el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez, quien dio a conocer una placa recordatoria de los desaparecidos, enfocó su discurso en la importancia de la memoria para tener un referente sobre el papel republicano de la educación pública.

“El republicanismo que la caracterizó fue cambiado por los lemas el orden y la limpieza de las ideas y por un discurso eficientista y economicista que hasta hoy día nos pesa. Por eso, debemos elaborar la pérdida de sentido de lo público en nuestra universidad y junto a ella la pérdida, el daño y las heridas concretas en las personas, pues son esas fracturas las que pavimentaron el sendero de lo que hoy somos como sociedad y academia. Duele decirlo, pero es así”, manifestó.

Otras personas que también intervinieron en homenaje fue el vicepresidente del Senado Universitario, Pedro Cattán; la senadora universitaria Scarlet Mac-Ginty; además del presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Andrés Fielbaum, quien se refirió a la pérdida que se observa hasta hoy en la educación pública a causa del Golpe.

“Creo que se perdió fundamentalmente la idea de que las universidades públicas, estatales, cumplen un rol nacional necesario para el desarrollo, para la investigación. El cercenamiento de la Universidad de Chile y la desaparición de la Universidad Técnica del Estado demuestran cómo justamente el Estado abandonó su rol garante, su rol formador de profesionales, de técnicos, y lo entregó a empresarios inescrupulosos”, expresó.

Cada uno de los discursos fue intercalado con la musicalización de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Chile, que interpretó canciones de Víctor Jara en versión sinfónica, entre otras composiciones que enaltecieron el evento. El punto de mayor emoción se registró al término del homenaje, cuando el rector Víctor Pérez pidió al público que gritara los nombres de las personas de la Universidad de Chile que fueron desaparecidas por la dictadura.

Fuente :radio.uchile.cl 11/09/2013

Fecha :11-09-2013

Gonzalo Toro Garland, profesor universitario

“Gonzalo Toro se llamaba mi padre, él era profesor universitario y a contar del 11 de septiembre del 73 tuvo que pasar a la clandestinidad. Yo solo podía verlo los miercoles a las 4 de la tarde, cuando se bajaba de la misma micro, en el mismo paradero. Pero un día no llegó...” Basado en el relato de Marcela Toro Garland hija de Gonzalo Toro.

Fuente :t13c.cl sin fecha

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Ultima Actualización : 13/05/2026