Ofelio de la Cruz Lazo Lazo
Documentos Asociados
Antecedentes del Caso
Rut : 2.793.771 de Santiago
F. Nacim : 08-12-30, 43 años a la fecha de su detención
Domicilio : Ingeniero Giroz 5871, Villa Manuel Rodríguez, Pudahuel, Santiago
E. Civil : Casado
Actividad : Carpintero
C.Repres. : Militante del Partido Socialista
F.Detenc. : 30 de julio de 1974
SITUACION REPRESIVA
Ofelio Lazo Lazo, casado, Carpintero, militante del Partido Socialista, fue detenido el 30 de julio de 1974 por agentes de la DINA al mando de Osvaldo "Guatón" Romo que llegaron hasta su casa en la comuna de Pudahuel cerca de la 01:00 de la madrugada.
Los aprehensores golpearon la reja y, sin esperar que se les abriera, la saltaron encontrándose el afectado con ellos en el patio donde estuvieron conversando por un rato, según informara su cónyuge Alicia Pastore Nagel.
Al rato Ofelio Lazo entró a la casa a vestirse pues los agentes le ordenaron hacerlo ya que lo llevarían a "prestar unas declaraciones", agregando que de él dependía que la operación terminara luego; lo acompañaban 4 agentes que registraron todo el inmueble, mientras afuera, metralleta en mano, esperaba otro que vestía uniforme de campaña.
Ofelio Lazo, mientras se vestía se agachó y logró decirle a su cónyuge: "Está Luis afuera". Se refería a Juan Antonio Barrios Barros, amigo y compañero de partido del afectado.
Al ver que se retiraban con su marido, Alicia Pastore Nagel preguntó a los agentes dónde podría buscarlo, a lo que uno de ellos le dijo: "En cuatro días más vaya al Ministerio de Defensa a preguntar por él. Todo depende de lo que declare en el interrogatorio". Luego se retiraron del lugar pudiendo escuchar Alicia Pastore Nagel que ellos decían que se dirigían a Peñaflor.
Posteriormente, se logró establecer que esa misma noche desde su casa Ofelio Lazo fue conducido por el grupo de agentes de la DINA hasta el domicilio de su amigo y ex compañero de trabajo Eduardo Alarcón Jara, a quien detuvieron a las 02.30 horas de la madrugada. Esa misma noche los agentes detuvieron en su domicilio en la localidad de Peñaflor a Gumercindo Machuca Morales, hasta allí los aprehensores llegaron con Ramón Núñez Espinoza a quien habían detenido el 25 de julio de 1974 y con Ofelio Lazo.
Las informaciones aportadas por los diversos testigos de las distintas detenciones han permitido establecer que los vehículos utilizados fueron similares, una camioneta Chevrolet y un Fiat 600; además la descripción de los agentes, confirma que en todas actuó Osvaldo "Guatón" Romo, como además el hecho que uno de ellos vestía traje militar de campaña, etc.
El diario La Segunda publicó posteriormente una información aparecida en la revista brasilera "O'DIA" respecto de una lista de militantes del MIR que habrían muerto en enfrentamientos con fuerzas de seguridad trasandinas, entre los que figuraba el nombre de Ofelio Lazo. Otra lista apareció en el semanario argentino "LEA". El vespertino chileno titulaba su artículo: "Matan a miristas como ratas". El caso es conocido como el de "los 119", ya que fueron 119 chilenos que, luego de haber sido detenidos por los organismos de seguridad del régimen militar chileno, aparecieron en las mencionadas listas. Dicha información jamás fue confirmada ni por los gobiernos argentino y brasilero ni por las autoridades militares chilenas, estas informan que no constaban las muertes ni que había certificación de salida del país de estas personas.
Alicia Pastore Nagel, siguiendo las indicaciones de los aprehensores se dirigió el 3 de agosto hasta el Ministerio de Defensa, donde le informaron no tener antecedentes de su marido. Igual información obtuvo en la Secretaría Ejecutiva Nacional de Detenidos.
El 19 de noviembre de 1974 Alicia Pastore Nagel envió una carta al Capitán General Augusto Pinochet, jefe de la Junta Militar, en la que le exponía la situación de su marido. En la respuesta se le indicó "que la solicitud que ha tenido a bien formular a S.E. el Jefe Supremo de la Nación, General D. Augusto Pinochet Ugarte, deberá dirigirla directamente al Ministerio del Interior".
Ofelio Lazo actualmente permanece en calidad de detenido desaparecido.
GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS
El 16 de agosto de 1974 se presentó un Recurso de Amparo en favor de Ofelio Lazo Lazo ante la Corte de Apelaciones de Santiago, el que ingresó con el rol Nº935-74. Junto con ser rechazado fue remitido un Oficio al 9º Juzgado del Crimen a fin de que se instruyera un sumario por presunta desgracia del afectado. La causa quedó rolada con el Nº12.725-6, iniciada el 20 de agosto de 1974.
El 2 de septiembre de 1974 la Policía de Investigaciones comunicó al Tribunal que el afectado no fue detenido por personal de su servicio.
El 13 de enero de 1975 el Juez declaró cerrado el sumario y sobreseyó temporalmente la causa ya que no se logró establecer la comisión de algún delito. Sin embargo, el 3 de abril la Corte de Apelaciones revocó el fallo por estimar que la investigación se encontraba incompleta, reponiéndose la causa al estado de sumario.
El Ministerio del Interior informó al Tribunal que el afectado no se encontraba detenido por orden de su Secretaría. Firmaba el Oficio con fecha de 28 de mayo de 1975, el General de División de Ejército Raúl Benavides Escobar.
Similar respuesta envió la Secretaría Ejecutiva Nacional de Detenidos el 9 de septiembre de 1975. Además Policía internacional comunicó al Tribunal que el afectado no registraba salida del país.
El 22 de septiembre de 1975 se declaró cerrado el sumario y se sobreseyó temporalmente la causa hasta que se presenten nuevos antecedentes que permitan establecer la comisión de delito. La resolución fue aprobada por la Corte de Apelaciones el 11 de noviembre de 1975.
El 13 de junio de 1980 se presentó una querella Criminal por secuestro ante el Ministro en Visita Servando Jordán. En la oportunidad se presentaron querellas criminales por el secuestro de Juan Barrios Barros, Gumercindo Machuca Morales, Eduardo Alarcón Jara, entre otras. En ellas se solicitaba la acumulación de todas las causas por estar establecida la relación entre los casos. El Ministro Jordán solicitó las respectivas causas a los juzgados correspondientes, ya que se encontraban archivadas, otras ya estaban en la Justicia Militar. Por tanto, el 25 de junio de 1980 resolvió remitir las querellas a la 2ª Fiscalía Militar, con el fin de que allí se resolviera la acumulación por ser de su competencia la tramitación y resolución de la acumulación de las querellas.
El 10 de septiembre de 1981 la Justicia Militar aceptó la competencia para conocer las causas derivadas por el Ministro Jordán, acumulándolas a la causa rol Nº553-78 proceso contra Manuel Contreras y otros por secuestro reiterado de personas. (Antecedentes completos de la querella en contra de Manuel Contreras, verlos en el caso de Eduardo Alarcón Jara.)
Sin que se realizaran diligencias durante cuatro años, el 20 de noviembre de 1989, el Teniente Coronel de Ejército Enrique Ibarra Chamorro, Fiscal General Militar, solicitó para esta causa la aplicación del Decreto Ley de Amnistía (D.L. 2.191) porque el proceso había tenido como finalidad exclusiva la investigación de presuntos delitos ocurridos durante el período comprendido entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1978 y porque durante los 10 años de tramitación, no se había logrado "determinar responsabilidad de persona alguna". El 30 de noviembre de 1989, la solicitud fue acogida por el 2do. Juzgado Militar, el que sobreseyó total y definitivamente la causa -la que aún se encontraba en etapa de sumario- por "encontrarse extinguida la responsabilidad penal de las personas presuntamente inculpadas en los hechos denunciados". Las partes querellantes apelaron de dicha resolución a la Corte Marcial, la que confirmó el fallo en enero de 1992. Se interpuso entonces un Recurso de Queja ante la Corte Suprema de Justicia la que, al mes de diciembre de 1992, aún no evacuaba su resolución.
Fuente : Vicaría de la Solidaridad (con correcciones enviada por su hija Ruth)
Fecha :01-03-1993
Testimonio
Después de la tormenta "siempre sale el sol", alguien dijo eso, ella lo repite. Suponía dormido aquel impulso que la anima a escribir de vez en cuando –es algo innato, no sabe de dónde viene- y sin embargo, esas ideas sueltas que la sorprendieron durante este tiempo, hoy se conjugan en un texto, armonioso, que va hilando viejos cabos sueltos de una memoria que se niega a ser olvido. Loreto, reflexiona para sí, que eso es un buen augurio para continuar y ella quiere continuar, se lo debe...
Julio es un mes para preguntarse por el hacer, por el pasado, por el hoy. Julio es un mes con un día preciso, que marca, no sólo, la historia infantil de Loreto, sino la de muchos compatriotas. Pronto será 30 de julio... a Loreto la invade un recogimiento y se anima, ya madura, a enfrentar y conocer mejor lo que ocurrió la madrugada de ese día...
Su padre: un carpintero, militante socialista, un revolucionario, un hombre íntegro de 43 años es detenido. Luego, los agentes de seguridad del régimen fascista imperante en 1974, lo harían desaparecer.
Buscar respuestas, es imperioso. Con sutileza interroga a su madre, quien teje en la cama. Necesita hilar uno que otro dato y precisar si tienen relación con lo que hoy siente. Para Loreto los domingos son un punto en blanco y hasta ahora no entendía por qué...
- Mamá, ¿qué día de la semana era cuándo detuvieron al papá?
- Lunes, en la madrugada... llovía. Esperaron el toque de queda y se dejaron caer.
Con recogimiento la madre de Loreto recuerda que el día anterior a la detención de su esposo y compañero, él había ido al estadio con: Hugo y Verónica, los hijos mayores.
Lunes, día de laburo, él partió al trabajo. En la madrugada, cerca de la 1:00, tocan a la puerta. Cuatro civiles y un uniformado (con traje de campaña) armado metralleta en mano invaden la pasividad de un hogar humilde. Sin sobresalto, el papá los atiende, se viste sin apuro (con la calma que lo caracterizaba) seguido siempre por un agente, el otro vigila a su madre y en la puerta de calle el uniformado asegura el operativo.
Loreto en ese instante tiene cuatro años, está ahí, pero duerme inocente junto a su hermana, su cama está en el mismo cuarto. En otra pieza duermen su hermano mayor y un pariente del padre.
No hubo "violencia" en el operativo, recuperan un barretín que contenía una caja con balas, ellos ya lo sabían.
Su madre, cuenta, que él tuvo ocasión sólo de despedirse de ella y en ese momento él le susurra que afuera en el auto que los esperaba estaba Juan. Alicia, sin sospechar siquiera que esa era la última vez que vería a su esposo, le pide dinero para el día. Él, ingenuo, pregunta a los agentes si es necesario que lleve su reloj, "ellos" contestan que no y que precisa sólo su cédula de identidad. En cuatro días más, su madre debía dirigirse al Ministerio de Defensa. Alicia no obedeció y esperando el alba empezó su largo peregrinar en busca de respuestas. Aún continúa.
El mundo es un pañuelo, también se suele decir. De niña, Loreto visitaba la casa de Juan ubicada en el pasaje donde actualmente vive Marcela, sin sospechar siquiera que a unos metros de esa vivienda, vivía la que muchos años después sería su amiga. Son casi diecinueve años de amistad compartida.
Marcela conoció a ese hombre y a su familia, era el zapatero y artesano de la cuadra.
Las historias se entrecruzan como piezas de un rompecabezas. ¿Dónde estabas tú? ¿Qué pieza del rompecabezas eres? La memoria es frágil.
Entre preguntas y forzadas respuestas, Loreto y su madre hacen algunas pausas, como dándose ánimo; para ninguna de las dos es fácil, se necesita coraje para reconstruir su historia.
Después de la detención de Juan, Alicia tuvo ocasión de juntarse con Ana, en un punto de Santiago. La mujer era la esposa de Juan y traía un mensaje para "Chelo", éste debía ir del país. El papá de Loreto, decidió quedarse.
Indagando en textos que han llegado a sus manos, Loreto busca conexiones entre versiones sobre la detención de su padre (deformación profesional, tal vez). Se dice que él habría formado parte de los GAP y que ese 30 de julio los Aparatos de Seguridad habían capturado a cuatro importantes sobrevivientes de la jornada del 11 de septiembre del '73. Barrancas, era el lugar donde su padre se desenvolvía; en la zona noreste de Santiago.
Actualmente, su padre engrosa la "Lista de los 119" detenidos y desaparecidos. Lista que fue publicada por el diario La Segunda con titulares en rojo, afirmando: "Exterminan a miristas como ratas".
En ese artículo se sostenía que su padre, al igual que los otros 118 chilenos, habría muerto en un enfrentamiento con Fuerzas Regulares argentinas, en la ciudad de Salta. Dicha información nunca fue confirmada por autoridad ninguna y en numerosos procesos en que se consultó al Ministerio de Relaciones Exteriores, de esa época, sobre la veracidad de esa información, respondieron: no tener antecedente alguno que hiciera verosímil la noticia; lo mismo ocurrió con el gobierno argentino. Todo formaba parte de un montaje entre las dictaduras militares latinoamericanas.
Los días 22 y 24 de julio de 1975 fueron publicadas -en el semanario LEA de Buenos Aires, Argentina y el diario O'DIA de Brasil- dos listas que contenían 119 nombres de chilenos, hombres y mujeres, detenidos desaparecidos. La noticia, que se recibió en aquel entonces, decía que estos 100 hombres y 19 mujeres habían muerto en supuestos enfrentamientos entre ellos mismos en distintos países latinoamericanos y de Europa.
Con esta estremecedora noticia, los familiares comenzaron a darse cuenta de que el método de la desaparición forzada de personas, era una práctica cuyo objetivo pretendía exterminar a opositores y opositoras del régimen militar, y un intento por poner un punto final a la búsqueda y a las exigencias de verdad y justicia.
Pero, ¿quiénes eran estas 119 personas?. Eran en su mayoría jóvenes idealistas, que fueron arrancados de sus hogares un día del año 1974 por los Aparatos de Seguridad de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional). Su intención, hacerlos desaparecer entre las sombras de sus cuarteles. Todos eran de la Región Metropolitana y entre ellos había parejas, estudiantes, profesionales, obreros, trabajadoras, artistas; hombres y mujeres llenos de optimismo y esperanzas de construir un Chile mejor y más justo, eso motivaba su lucha y su compromiso con la vida.
Con el tiempo se supo el nombre de este macabro plan: Operación Colombo. A través de él se pretendía dar una explicación sobre la suerte corrida por personas que estaban en manos de los Servicios de Seguridad de la dictadura, y que hasta ese momento se encontraban desaparecidas. Esta explicación, como todas las del nuevo régimen imperante, en el ámbito de los derechos humanos resultó ser una mentira.
Han pasado veintiséis años de esta terrorista maniobra y todavía no hay respuestas del paradero de este centenar de chilenos; pese a que sí se sabe quienes fueron y son los responsables: Raúl Iturriaga Neumann, jefe de operaciones Exterior de la DINA en ese momento, y por supuesto Augusto Pinochet.
II
Loreto, borra algunos recuerdos de su infancia. Pequeños extractos de ese período, a veces, recurren a su presente: una mamadera que el papá le extiende antes de irse a trabajar; ella esperando, encaramada en la puerta de madera de la calle, a que su papá vuelva del trabajo... Lo divisa, se baja, abre la puerta y corre a su encuentro. Ella espera que él se aproxime hasta "su" vereda (en esa hilera de adoquines faltaba uno, ese era su límite) y se produzca el reencuentro.
A ella la protegieron siempre de la dolorosa verdad. Si preguntaba por su padre, le respondían que andaba "construyendo casas". La realidad en la que se desenvolvía en plena preadolescencia, ya más conciente, le hizo gatillar las preguntas y sus propias respuestas. Fue doloroso enterarse de la verdad, una cólera la invadía por esos días; se sentía engañada por sus seres más queridos, no comprendía en ese momento que omitieron algunos detalles para protegerla. Luego lo entendió, cuando joven emprendía el mismo camino trazado no sólo por su padre.
Loreto tiene 17 años, es junio y escribe:
Homenaje
Un día más de cambiar, de ser
de sobrevivir y de estar.
Días presentes de invierno
llenos de entregas y esperanzas...
un día más rescatado del calendario intratable,
que nos mira sin permitirnos treguas.
Estás ahora en distancias
que no pude precisar,
estás a horas luz de mis manos,
que piden estrechar las tuyas
para avanzar, para empuñarlas.
Un día más de amarte
y de injusticias sociales,
de querer encontrarte y no hallarte
de sentir tu paso firme
que te hizo fundirte en la verdad.
Un día más, ese día cruel
que ni sentí, que ni palpe, que no estreché.
Ese día que hoy me da fuerzas
me da ideales y calles por conquistar.
Sí padre, tu sendero será quien nos haga avanzar,
tu lucha, tu conciencia
tu vida.
Habrá justicia y también paredones
y tu rostro como el de muchos y muchas,
esos rostros de pueblo,
podrán ser homenajeados
por un Chile que renace.
Un día más mirando al futuro.
Los recuerdos son tenaces
capaces de inspirar nostalgias,
pero de las cuales logramos rescatar
nuestros gritos de combate.
Un día más, padre
de llegar a ti
de sentirte compañero.
Un día más para decirte
estás en nuestra memoria
ya no hay olvido.
Luciano y Paula saben que su abuelo es un detenido desaparecido. Han convivido con esa historia desde que tienen uso de razón. Eso conforta a Loreto. Ambos se apropian, a su manera, de su historia. Quizás estas líneas les ayuden a entender, un poco más, a los seres amados que los rodean. Sabe que no sentirán vergüenza, todo lo contrario. Son quienes velarán por la memoria...
Ofelio, encarna a muchos hombres que dieron la vida por un ideal que creían justo. Representa la dignidad de hombres y mujeres que siguen dando la pelea, cotidianamente. A su manera interpretarán estas líneas, a su manera forjarán su historia. Ojalá que a esa historia no la trastoque la amnesia: "Si estoy en tu memoria, soy parte de la historia", ¿recuerdan?
Afuera, llueve copiosamente... Llueve desde el lunes. Hoy es 19 de julio.
Fuente :archivochile.com sin fecha
Prensa
En fallo unánime, Segunda Sala rechazó el recurso de casación deducido en contra de la sentencia que condenó al agente César Manríquez Bravo a la pena de 10 años y un día de presidio efectivo, en calidad de autor en los delitos de secuestro calificado de Juan Bautista Barrios Barros, Eduardo Enrique Alarcón Jara y Gumercindo Fabián Machuca Morales. Ilícitos perpetrados en la ciudad, a fines de julio de 1974.
La Corte Suprema rechazó el recurso de casación en el fondo deducido en contra de la sentencia que condenó al agente de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) César Manríquez Bravo a la pena de 10 años y un día de presidio efectivo, en calidad de autor en los delitos de secuestro calificado de Juan Bautista Barrios Barros, Eduardo Enrique Alarcón Jara y Gumercindo Fabián Machuca Morales. Ilícitos perpetrados en la ciudad, a fines de julio de 1974.
En fallo unánime (causa rol 82.388-2021), la Segunda Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Haroldo Brito, Manuel Antonio Valderrama, Jorge Dahm, Leopoldo Llanos y la ministra María Teresa Letelier– descartó la procedencia del recurso por manifiesta falta de fundamento y por formular peticiones incompatibles entre sí.
“Que tal forma de fundar las causales deducidas, esgrimiendo hechos, razones y consecuencias legales incompatibles, no resulta aceptable tratándose de un recurso extraordinario y de derecho estricto como lo es el de casación en el fondo, en el cual cabe demandar, para que esta Corte pueda entrar al estudio y decisión del mismo, que se señale y explique con precisión y fundamento los errores de derecho que se advierten en el fallo, así como su influencia sustancial en su parte dispositiva, todo ello en correspondencia con las solicitudes efectuadas en su petitorio, características de las que carece un arbitrio que, como el revisado, presenta fundamentos y peticiones alternativas y excluyentes, defectos que constituyen un óbice insalvable siquiera para su estudio”, sostiene el fallo.
La resolución agrega: “Que, la jurisprudencia a este respecto es, como se ha visto, numerosa y sostenida, contando con decisiones muy recientes, que otorgan sólido respaldo a lo que se resuelve en estos casos, que es el rechazo de los recursos por razones que si bien son formales, no pueden ser obviadas por esta sala, atendida la función que le está encomendada como tribunal de casación. Sabido es que este tribunal no es una instancia de apelación, en que proceda revisar uno a uno todos los hechos establecidos, aunque su apreciación conduzca a conclusiones contradictorias. A este respecto no es necesario añadir nada más, que no sea el parecer de la doctrina procesalista, divulgada a través de los textos conocidos”.
En la sentencia de primera instancia, el ministro en visita Mario Carroza dio por establecidos los siguientes hechos:
“1°.- La Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, fue durante gran parte del gobierno militar un organismo represor que mantuvo durante su existencia una estructura debidamente organizada, jerarquizada, con medios propios como lo fueron diversos recintos de prisioneros que actuaron de forma clandestina. La organización siempre estuvo a cargo de su director general, el oficial de Ejército Manuel Contreras, actualmente fallecido, al que se encontraban supeditados todos sus miembros. En el caso particular de la Región Metropolitana, las actividades operacionales de la DINA estuvieron a cargo de la Brigada de Inteligencia Metropolitana que estaba al mando de un oficial de Ejército, y tenían con objetivo la represión de todos los militantes de movimientos y partidos políticos de izquierda, sus equipos de trabajo estaban integrados por miembros del Ejército, Carabineros y la Policía de Investigaciones, los mismos que día a día debían dar cuenta de sus labores a sus superiores, que eran quienes les impartían las directrices, objetivos y prioridades a cumplir;
2°.- Uno de los recintos que mantuvo la DINA, al inicio de sus operaciones, estuvo ubicado en la calle Londres N° 38, llamado Cuartel Yucatán, en el que se mantuvo privadas de libertad y encerradas sin orden judicial a numerosas personas, con el solo propósito que fueran interrogadas bajo tortura, se trató de la implementación de una política de Estado destinada a desarticular y exterminar a los integrantes de movimientos u organizaciones contrarias al régimen instaurado en esa época. Este local de reclusión que mantuvo sin derecho bajo encierro a numerosas personas, también se hallaba bajo el mando de un oficial de Ejército.
3°.- En estas condiciones imperantes en el país, se desarrollan los sucesos del mes de julio del año 1974, contra militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria y del Partido Socialista, por lo mismo el día 27, alrededor de las 16:00 horas, fue detenido por agentes de esa organización, el militante del MIR Juan Bautista Barrios Barros, joven de 27 años de edad, al interior de su casa ubicada en Villa Manuel Rodríguez, manzana 74, sitio 1392, de la comuna de Pudahuel, y trasladado al cuartel de Londres 38, donde es visto por última vez el día 30 de julio de 1974. En su historial político se destacaba para estos efectos, que su vinculación en tareas de propaganda y formación política con otro detenido que estuvo en dicho recinto, el militante del Partido Socialista Ofelio de la Cruz Lazo Lazo, detenido el 30 de julio de 1974 y actualmente desaparecido, también con su compañero de militancia Eduardo Enrique Alarcón Jara, que fuera detenido el mismo día 30 de ese mes y año, en su domicilio ubicado en pasaje Aycará 6126 de la población Kennedy de Las Rejas sur de Santiago, en horas de la madrugada, por agentes que le trasladaron al mismo recinto y desde donde desaparece, Alarcón Jara contaba entre sus vínculos políticos con los aludidos Ofelio de la Cruz Lazo Lazo y Juan Bautista Barrios Barros.
Pero estas actividades no se detienen, ya que el mismo día 30 de julio, en horas de la madrugada, los efectivos de la DINA, entre los que se encontraba Osvaldo Romo Mena, acompañados de OFELIO DE LA CRUZ LAZO LAZO , detienen al obrero y militante del Partido Socialista de nombre político Gustavo, Gumercindo Fabián Machuca Morales, en su domicilio, ubicado en pasaje Antofagasta, casa 152, población El Manzanal de Peñaflor, lo suben a una camioneta y parten con él con rumbo desconocido, presumiblemente al ya referido recinto de Londres 38, ya que nunca más se le vio con vida”.
En el aspecto civil, se mantuvo la sentencia que condenó al fisco a pagar una indemnización total de $470.000.000 (seiscientos sesenta millones de pesos) a familiares de las víctimas.
En la causa, los agentes Ciro Ernesto Torré Sáez y Miguel Krassnoff Martchenko fueron condenados a 10 años y un día de presidio, como coautores de los delitos. Sin embargo, el primero falleció, en septiembre de 2021, por lo que, en consecuencia, el máximo tribunal no emitió pronunciamiento respecto del recurso de casación en el fondo deducido por su defensa, ordenando la remisión de los antecedentes al juez de la instancia, quien deberá dictar la resolución que en derecho corresponda. En tanto, la defensa de Krassnoff Martchenko no recurrió, por lo que se mantiene a firme el fallo dictado en su contra.
Fuente :pjud.cl
Fecha :20-01-2023
«Hoy traemos a nuestro presente aquella madrugada del 30 de julio del año 1974, pasamos nuevamente por el corazón y te recordamos Ofelio Lazo, padre, carpintero y militante de la resistencia.»
Son las primeras palabras para testimoniar reconocimiento a nuestro compañero detenido desaparecido, durante una sencilla ceremonia que congrega a familiares, amigos y compañeras de ruta en el memorial de los Derechos Humanos en la comuna de Lo Prado: «Aunque no alcanzaste a conocerlos, tienes nietas y nietos comprometidos y luminosos que enarbolan tu nombre con orgullo, eres abuelito Chelo y legado. Hoy quizàs estamos màs huérfanos/as que antes, porque Alicia, tu compañera, tu amor, nuestra madre, la Wely nos dejò sin previo aviso un agosto frìo y pandèmico de 2020; queremos creer que por fin estàn juntos ponièndose al dìa en afectos e historias. Mes que comparten sin quererlo, porque supimos por sobrevivientes de Londres 38 que la mañana del 13 de agosto de 1974, te sacaron junto a Alfonso Chanfreau y otros compañeros en un camiòn de la pesquera Arauco, sin retorno…… Asì con el newen de quienes nos acompañan, nos aferramos como tù a esos trocitos de cosas que querìamos, que queremos para rendirte homenaje, y a través de tì, a quienes estàn en este memorial: Mauricio Maigret, Oscar Fuentes, Loreto Castillo, Tatiana Fariña, jòvenes que siguieron tus pasos en la Barrancas rebelde»
En aquellos momentos de oprobio e ignominia, relata una de las participantes de la actividad, «ustedes se aferraron fuerte a ese ùltimo adiós apresurado a la compañera de vida, de ideales y de lucha, al beso, si hubo, en esa fràgil hora de la detenciòn sin destino conocido, creo que se conservaron para sì,con coraje, el recuerdo de esas manitas que apretaban sus manos con confianza mientras caminaban la vida,para resistir la tortura, el vejamen. Que se cobijaron luego en los gestos solidarios de sus compañeras y compañeros de celdas improvisadas en las casas de detención clandestina de Londres 38, Josè Domingo Cañas, Venda Sexy, Villa Grimaldi, Cuartel Simòn Bolivar. «
La dictadura quiso ocultar estos hechos, con montajes y falsos enfrentamientos, sin embargo la verdad saliò a flote, literalmente como la bella Marta Ugarte, quien les enrostrò a todos los incrédulos/as que existìan, que eran una realidad innegable, que la lista de los 119, donde aparece el nombre de Ofelio lazo, no era màs que un montaje comunicacional de la Operaciòn Colombo, la desapariciòn forzada de personas, como mètodo de exterminio era indesmentible no solo en Chile, en toda Latinoamérica..
La fría tarde de julio no amedrenta el desarrollo del homenaje a nuestros mártires, tampoco el ajetreo peatonal y el bullicio vehicular de un viernes que cierra el laburo del mes de julio capitalino: » Tomamos la posta que Alicia dejara para para portar tu rostro, para no dejar de insistir que nada ni nadie està olvidado, olvidada, que otro mundo es posible, que nada se construye sin verdad y justicia, que no transamos, porfiadamente hasta vencer Ofelio, seremos hemosamente violentos/as, com aquel 18 de octubre de 2019, estàs siempre presente». ¡¡ HASTA ENCONTRARLES !!
Ofelio de la Cruz Lazo Lazo, 43 años, nació el 8 de diciembre de 1930 en Coquimbo. Casado, tres hijos, vivía en Villa Manuel Rodríguez, actual comuna de Pudahuel.
Obrero de la empresa constructora DESCO, fue secretario de CORHABIT (Corporación de Servicios Habitacionales) y en tiempos de la Unidad Popular se dedicó a realizar trabajos en carpintería y electricidad en faenas de edificación.
Desde el 1 de noviembre de 1973 fue carpintero en la obra Manuel Rodríguez de la empresa constructora Sergio Litvak.
Militante del Partido Socialista, luego del golpe de estado, trabajó realizando acciones de formación política y propaganda en la zona de Barrancas, actual Pudahuel, en conjunto con los militantes del MIR Juan Bautista Barrios Barros y Eduardo Enrique Alarcón Jara.
La madrugada del 30 de julio de 1974, fue detenido en su domicilio por agentes de la DINA, entre ellos, Osvaldo Romo Mena. Durante esos días también se detuvo a Juan Barrios y Eduardo Alarcón. Los tres compañeros son parte de las listas de Detenidxs Desaparecidxs.
En julio de 1975, el nombre de Ofelio Lazo fue incorporado al montaje comunicacional conocido como la lista de los 119.
Fuente :larazon.cl
Fecha :31-07-2021
Dirigiéndose con voz desgarrada a estudiantes de derecho de la U de Chile en el conversatorio “41 años de la Lista de los 119”, la señora Rosa Acuña, hermana de Miguel Angel Acuña Castillo, les exhortó: “Les pido a ustedes, que por favor sigan con fuerza nuestra lucha, que no concluya cuando ya no estemos. Porque nos queda muy poco y necesitamos que se sepa la verdad. La espera por justicia es un óxido terrible. Nos está matando de a poco. Mi madre antes de morir me pidió que buscara a Miguel Angel y lo enterrara junto a ella.” Cuando fue secuestrado el 8 de julio de 1974, Miguel Angel (“Pampa”) tenía 19 años, era estudiante del Pedagógico y dirigente del Frente de Estudiantes Revolucionarios FER. Su nombre figuró en la fatídica Lista de los 119, publicada en 1975.
El conversatorio que tuvo lugar en la escuela de derecho, fue organizado por Familiares y Amigos de los 119, junto a Actuar Colectivo y Londres 38 Espacio de Memoria el 20 de julio. Hace 41 años, el 24 de julio, los diarios del duopolio publicaron la llamada “Lista de los 119”, un montaje transnacional que fue el preludio de la Operación Cóndor y que pretendía encubrir los secuestros y desapariciones de luchadores antidictatoriales. La DINA, el servicio secreto de Pinochet, denominó “Operación Colombo” a este montaje. Los diarios de la cadena El Mercurio fueron parte crucial de la maniobra “informando” en grandes titulares que ellos habían muerto en el exterior producto de rencillas internas. Reprodujeron notas de Lea y O Dia, revistas creadas para ese fin en Argentina y Brasil.
Presentes
Los criminales y sus cómplices de la prensa que aún nos desinforma, nunca imaginaron que los y las caídos en la Operación Colombo seguirían con nosotros, de las más diversas maneras. Los estudiantes de derecho aplaudieron al enterarse que por fin este año para los casos de Darío Chávez, Germán Moreno y Cecilia Castro, que pasaron por sus mismas aulas, la justicia comenzaba a hacer su tarea, con fallos de primera instancia en los dos primeros casos, y con acusación en el de Cecilia Castro.
“Los 119” están asimismo presentes en el 10° Encuentro del Instituto Hemisférico de Performance y Política "eXcéntrico: Disidencias, soberanías, performance" que se desarrolla en Santiago. En la mañana del jueves 21, la canadiense Christine Brault presenta “Tejiendo memorias” en Londres 38 mientras que la performance del Complejo Conejo es “Exterminados como ratones”, en tránsito desde Londres 38 al Teatro Antonio Varas.
Los sobrevivientes vieron por última vez a estos luchadores antidictatoriales en centros de tortura ubicados en Londres 38, Villa Grimaldi, la “Venda Sexy” o Cuatro Alamos y su valiente testimonio ha permitido un avance lento pero sostenido en las demandas por justicia. Al igual que el año pasado, una huelga de hambre de expresos políticos opera como telón de fondo de la impunidad y desmemoria oficial.
Se llamaban María
Entre las 19 jóvenes mujeres desaparecidas en este montaje de la dictadura, había 7 que se llamaban María, como María Inés Alvarado, M. Angélica Andreoli, M. Teresa Bustillos, M. Teresa Eltit, M. Elena González, M. Isabel Joui, M. Cristina López. Los otros nombres eran Jacqueline Binfa, Carmen Bueno, Sonia Bustos, Cecilia Castro, Muriel Dockendorff, Jacqueline Drouilly, Violeta López, Eugenia Martínez, Marta Neira, Patricia Peña, y Bárbara Uribe. En la comuna de Quinta Normal, habrá el 26 de julio una representación teatral de la Compañía Ruta de la Memoria, con la obra “Cuerpo Quebrado”, en homenaje a ellas, que sufrieron tortura y violencia sexual.
Once de los 119 desaparecidos eran secundarios, y siete de ellos eran egresados del Liceo Manuel de Salas. Del total, 47 eran alumnos, egresados o docentes de la Universidad de Chile, del Pedagógico, o de Arquitectura, Conservatorio, Medicina, Periodismo, Trabajo Social, Ingeniería; 11 lo eran de la Universidad Técnica, hoy USACH y 9 eran de la U de Concepción. Varios eran de Ñuñoa, otros de Villa Francia, o de las poblaciones José María Caro, La Legua, La Bandera, o Lo Hermida. Algunos eran originarios de Antofagasta, o La Serena, Talca, Temuco, Chillán, Valdivia, Los Angeles y Longaví. La mayoría militaba en el MIR pero también había comunistas, socialistas, del MAPU o sin militancia.
Justicia en cámara lenta
A julio de 2016, ha habido 44 fallos de la Corte Suprema, pero tan sólo por 33 de los 119 crímenes los perpetradores cumplen prisión efectiva (ver cuadro 1) ya que en otros casos las penas fueron muy bajas. Apenas en 28 de estas 44 sentencias de la Suprema, los perpetradores recibieron penas mayores a los 10 años de prisión por los crímenes de la Operación Colombo, considerada hoy como la marcha blanca de la Operación Cóndor desarrollada posteriormente por la DINA junto a los servicios de inteligencia del Cono Sur y otros.
Además, hay 9 sentencias ya confirmadas por la Corte de Apelaciones que deben seguir su camino hacia el alto tribunal, y en total son 34 los fallos de primera instancia (ver cuadro 2) pendientes.
Entre julio de 2015 y julio de 2016 el máximo tribunal emitió un total de 17 fallos que apuntan a revertir la tendencia a la impunidad. Y ahora los fallos de primera instancia emitidos por el ministro Leopoldo Llanos incluyen por primera vez sentencias a veinte años para los principales perpetradores, en casos como los de las compañeras Jacqueline Drouilly (embarazada), M. Teresa Eltit y M. Isabel Joui, entre otros. Por su parte, el ministro Hernán Crisosto ha llevado adelante el mayor número de investigaciones y fallos de primera instancia en el período ya señalado.
La primera sentencia de la Corte Suprema por estos crímenes fue dictada en 2004, confirmando el fallo original del entonces ministro Alejandro Solís por el secuestro de Miguel Angel Sandoval, mirista, ex miembro del GAP en su primera fase (escolta del presidente Allende). El 28 de enero de 2005 el criminal jefe de la DINA, Manuel Contreras fue llevado a la fuerza al Penal Cordillera donde comenzó a cumplir la primera de 17condenas. Al morir en 2015 seguía siendo procesado en más causas y sólo cumplió 10 años de prisión.
Juicios sin castigo
La justicia tardía no alcanza. Como clama la señora Rosa, muchas de las madres fallecieron esperando alcanzar justicia. Sin sentencias concluyó el juicio penal por el secuestro de Rodolfo Marchant, ex dirigente sindical de ENAFRI (Empresa nacional de Frigoríficos) en que todo era insólito. Los condenados eran sólo dos: Marcelo Moren Brito, ex jefe de Villa Grimaldi quien murió el mismo día que se dictó la sentencia, el 11 de septiembre de 2015, y Manuel Contreras, muerto un mes antes. Ellos mantuvieron hasta el fin sus altas pensiones y grados militares. Moren Brito también había sido condenado en septiembre y julio de 2015, respectivamente, por los secuestros y desapariciones de Zacarías Machuca, topógrafo y trabajador de ENDESA, y Germán Moreno - trabajador de la salud y estudiante universitario, lo que se sumaba a otras 17 condenas anteriores. El principal responsable de la DINA, Augusto Pinochet Ugarte, procesado y prontuariado por estas causas y muchas más, murió sin recibir condena alguna.
El truco de la “Media Prescripción”
Una sentencia de la Corte Suprema en 2009 por la desaparición de la estudiante de servicio social y miembro del MIR, Jacqueline Binfa, aplicó la “media prescripción” exculpando a todos los criminales, y revocando la sentencia del ministro de fuero Alejandro Solís quien calificó los delitos como de lesa humanidad. En esa sala penal estaba ya el actual Presidente de la Corte Suprema, Hugo Dolmetsch, entusiasta defensor de ese criterio que ignora la doctrina internacional de derechos humanos y es contrario a la opinión de la Corte Interamericana de Justicia. También debido a la prescripción, están libres los criminales responsables de los secuestros del ex estudiante de Historia en el Pedagógico, Félix de la Jara Goyeneche; el estudiante de ingeniería en minas Julio Flores; el carpintero socialista Ofelio de la Cruz Lazo; el interventor de la industria de aceros Franklin, Sergio Montecinos; el estudiante de ingeniería y dirigente del MIR Osvaldo Radrigán; el estudiante de sociología Jaime Robotham, el electrónico Marcelo Salinas, el decorador Fernando Silva Camus, y su hijo, Claudio Silva, estudiante de Pedagogía.
Sin sentencia más de la mitad
De los 75 casos restantes, hay 15 con acusación formulada, y se espera el fallo correspondiente. En 6 de estos casos ya se han dictado los procesamientos que preceden a una acusación (detalles en Cuadro 2). Pero hay 14 demandas que no han tenido ningún avance entre 2015 y 2016. La impunidad continúa respecto de los secuestros del obrero de la construcción Eduardo Alarcón Jara; del estudiante de Biología y ex alumno del Manuel de Salas Luis Fuentes Riquelme; del ex estudiante valdiviano de ingeniería comercial y miembro del GAP Néstor Gallardo Agüero; del secundario del Liceo Ché Guevara de San Miguel, Jorge Antonio Herrera Cofré; y del joven militante del MIR de Lautaro, Ramón Labrador Urrutia.
Tampoco hay novedades judiciales en el caso del militante del MAPU y ex redactor de “Chile Nuevo”, Sergio Lagos Hidalgo; del comerciante y militante comunista Juan Bautista Maturana Pérez; del ex dirigente sindical socialista Edgardo Morales Chaparro; ni del futbolista de barrio y dirigente del MIR de Lo Valledor, Leopoldo Muñoz Andrade. La impunidad continúa en la desaparición de Ramón Núñez Espinoza, joven estudiante de la USACH.
La justicia ni se asoma por la Bandera, en el caso del dirigente poblacional Gary Olmos Guzmán, ni investiga aun el caso del estudiante de sociología Carlos Salcedo Morales, desaparecido desde el campo de concentración y tortura de Cuatro Álamos.
Cartas bajo la manga
Por su edad o enfermedades, varios de los criminales de Punta Peuco pretenden obtener “beneficios carcelarios”, carta bajo la manga de la Corte Suprema, coludida con Bachelet, parlamentarios de oposición y los senadores Guillier, Quintana, Zaldívar, Matta y Tuma; el jesuita Fernando Montes y el obispo Goic y las fuerzas armadas. Buscan imponer con sigilo la impunidad en delitos de lesa humanidad, olvidándose del mentado “Nunca Más” y del respeto a los compromisos derivados del derecho internacional en derechos humanos. En el Senado hay un proyecto de acuerdo en ese sentido y otros criminales ya están en la calle con la carta ganadora.
Es alarmante comprobar que pese al discurso oficial, la impunidad se bate por ser la tendencia dominante. Sólo 14 criminales cumplen sentencia efectiva por los casos de Operación Colombo fallados por la Corte Suprema: Miguel Krassnoff (cabeza de la brigada Halcón, por 29 casos); Manuel Carevic (Agrupación Purén), Pedro Espinoza (ex jefe DINA), César Manríquez Bravo (subdirector de la DINA), Francisco Ferrer (ex jefe DINE), Gerardo Godoy (ex jefe Brigada Tucán); Raúl Iturriaga (ex jefe sección exterior DINA); Rolf Wenderoth (Brigada Mulchén), Fernando Lauriani (ex jefe grupo Vampiro), Gerardo Godoy (ex jefe del grupo Tucán), Orlando Manzo, ex jefe de Cuatro Álamos; Basclay Zapata integrante del grupo Halcón; y los ex agentes Alejandro Astudillo y Demóstenes Cárdenas.
Todos continúan recibiendo millonarias pensiones y mantienen su grado militar. Continúa prófugo Ricardo Lawrence (integrante de la agrupación Águila 1), condenado a 20 años por varios crímenes, entre ellos el secuestro de M. Isabel Joui y el de Alfonso Chanfreau. Usó un cajero automático este año pero la policía es incapaz de detenerlo.
Como señaló en el citado Conversatorio una integrante de “Actuar Colectivo”, la justicia que se ha alcanzado hasta hoy no se logró gracias al impulso del gobierno ni del parlamento ni del poder judicial, sino fundamentalmente por la incesante lucha de los familiares y las organizaciones de derechos humanos. Por ello el único dique de contención de la impunidad es la continuidad de esa lucha, que para trascender, busca vincularse a los movimientos sociales que llevan adelante hoy las demandas y luchas por educación, y por los derechos a la salud y a los bienes comunes como el agua y la semilla, así como los derechos de la nación mapuche.
Fuente :resumen.cl
Fecha :22-07-2016
El 24 de julio se cumplen 40 años de la publicación de la “Lista de los 119” en diversos medios nacionales
El 24 de julio se cumplen 40 años de la publicación de la “Lista de los 119” en diversos medios nacionales. La impunidad es la regla, salvo para 19 casos en que la sentencia de la Corte Suprema contempla prisión efectiva para los criminales (ver cuadro 1). La justicia chilena sólo comenzó a actuar después de la detención de Pinochet en Londres, el 2001, iniciándose la investigación del montaje que la DINA, el servicio secreto de Pinochet, denominó “Operación Colombo”. En 2009, sin embargo, la Corte Suprema absolvió a todos los criminales por la desaparición de la estudiante de servicio social y miembro del MIR, Jacqueline Binfa, revocando la sentencia del ministro de fuero Alejandro Solís y aplicando la total prescripción de los delitos.
«Exterminados como ratas», tituló La Segunda el 24 de julio de 1975 refiriéndose a estas desapariciones. Eran 19 mujeres (una de ellas, Jacqueline Drouilly, embarazada) y 100 hombres, todos luchadores antidictatoriales, la inmensa mayoría menores de 30 años. Sin excepción, amaban la vida y la libertad. De sus 97 hijos, trece fueron póstumos, y dos nacieron en cautiverio. Entre los secuestrados del 8/7/74 al 20/1/75 había parejas, hermanos, amigos y compañeros de militancia; estudiantes, obreros, profesionales, periodistas, actores, sastres y pobladores. Varios eran de Ñuñoa, otros de Villa Francia, la José María Caro, La Legua, La Bandera, o Peñalolén. Algunos eran originarios de Antofagasta, o La Serena, Talca, Concepción, Temuco, Chillán, Valdivia, Los Angeles y Longaví. La mayoría militaba en el MIR pero también había comunistas, socialistas, del MAPU o sin militancia. Los sobrevivientes los vieron por última vez en centros de tortura ubicados en Londres 38, Villa Grimaldi, la “Venda Sexy” o Cuatro Alamos.
Los medios chilenos en dictadura habían encubierto los crímenes «informando» en grandes titulares que ellos habían muerto en el exterior producto de rencillas internas. Reprodujeron notas de Lea y O Dia, revistas creadas para ese fin en Argentina y Brasil. El montaje fue en parte obra de Álvaro Puga, director de Asuntos Civiles de la dictadura y jefe de Operaciones Sicológicas de la DINA, quien firmaba como “Alexis”. Así lo establece el fallo emitido en 2006 por el Tribunal de Etica del Colegio de Periodistas, al que recurrió el Colectivo 119. Puga no era periodista y no ha figurado en ningún procesamiento. Los diarios de la cadena El Mercurio fueron parte crucial de la maniobra, por lo cual Agustín Edwards fue interrogado en 2013 por el ministro Mario Carroza a raíz de la querella interpuesta por miembros del Colectivo 119 ese año contra Edwards y los responsables civiles del montaje. En 2015 Agustín Edwards fue finalmente expulsado del Colegio de Periodistas. La sanción emitida por el citado Tribunal de Etica, se basa, entre otros cargos, en los atentados a la libertad de expresión promovidos por El Mercurio a partir del golpe de Estado de 1973.
Prisión efectiva con pensiones para 10
Es alarmante comprobar que pese al discurso oficial, a nivel nacional y en este episodio represivo, la impunidad se confirma como la tendencia dominante. La interminable espera de justicia continúa para 90 de las desapariciones. Sólo 10 criminales cumplen sentencia efectiva en los 29 casos de Operación Colombo fallados por la Corte Suprema: Manuel Contreras (ex director de la DINA) y Marcelo Moren Brito (ex jefe de Villa Grimaldi, con 17 condenas cada uno); Miguel Krassnoff (cabeza de la brigada Halcón, por 12 casos); Manuel Carevic (agrupación Purén, 3); Pedro Espinoza (ex jefe DINA, 4 casos); Francisco Ferrer (ex jefe DINE, 3 casos); Gerardo Godoy (ex jefe Brigada Tucán, 3); Raúl Iturriaga (ex jefe sección exterior DINA, 3); Orlando Manzo, ex jefe de Cuatro Alamos (2); y Basclay Zapata integrante de Halcón, por 11 casos. Los diez continúan recibiendo millonarias pensiones y mantienen su grado militar, cuestión que los sitúa en niveles de vida superiores a la gran mayoría de los chilenos.
Concierto contra la impunidad
Para conmemorar el aniversario, el Colectivo 119 junto a decenas de organizaciones sociales y populares convocan este viernes 24 al Concierto “Por Justicia Contra la Impunidad”, en el Centro Cultural Chimkowe de Peñalolén, desde las 17 horas. Se respira impunidad en estas causas pero también a nivel país, sostienen los organizadores del Colectivo Familiares y Amigos de los 119. Los ex presos políticos que con sus testimonios contribuyeron de forma generosa y decisiva al avance de los juicios, son una vez más ninguneados por el Estado chileno, sordo a sus demandas de justicia y reparación expresadas en una prolongada huelga de hambre.
Es turbulento el marco de los 40 años de la publicación de la Lista de los 119. La Corte de Apelaciones ha puesto en libertad al autor material de un crimen del caso Degollados, Alejandro Sáez, que había sido condenado a cadena perpetua. El fallo, considerado aberrante por familiares de los caídos y las organizaciones de derechos humanos, podría repetirse. Hasta ahora nuevas sentencias a firme han impedido que Contreras, que postuló en 2011 a la salida dominical, y Miguel Krassnoff que solicitó a la Corte la libertad condicional, estén libres. Por otra parte, los criminales Daniel Cancino, Ricardo Lawrence, y Rubén Fiedler están prófugos eludiendo el cumplimiento de sus sentencias.
El persistente trabajo de rescate de la memoria y de acompañamiento a los procesos llevado a cabo por el Colectivo 119 Familiares y Amigos impide, sin embargo, que a la impunidad se sume el olvido. Diversas iniciativas artísticas y académicas florecen a contrapelo de la injusticia: en la Universidad de Chile, se abrió recién un concurso de ensayos sobre “Juicio Público a los Medios de Comunicación a 40 años de la Operación Colombo”; se estrenó en 2013 un documental (“119 esperanzas”, de Luis Parra F). En Sao Paulo y Montevideo se ha exhibido la muestra fotográfica de Cristián Kirby “119”, sin acogida en Chile como proyecto; hay un libro reportajes (“119 de nosotros”), varias tesis de grado, y el Museo de la Memoria expondrá el proyecto “Hilos de Ausencia” durante 119 días, a partir del sábado 26 de julio.
Impunidad “biológica”
The Clinic entrevistó en marzo de 2014, al ya retirado ministro Alejandro Solís, que durante su desempeño emitió 44 fallos en causas de derechos humanos, e incorporó en ellos principios del derecho internacional en derechos humanos. Expresó Solís: “Falta voluntad de apurar este tipo de causas. Que sea genérico o individual, no lo sé. Si pasa el tiempo ¿en qué se traduce esto? Se van muriendo los familiares de las víctimas y se van muriendo los testigos y los inculpados, por razones de salud no pueden ir a la cárcel. Entonces se produce una impunidad biológica.”
Además de los 29 fallos dictados por la Suprema por casos de la Operación Colombo, hay 6 sentencias ya confirmadas por la Corte de Apelaciones que deben seguir su camino hacia la Corte Suprema, y 30 fallos de primera instancia (ver 2 cuadros anexos). Pero entre julio de 2012 y junio de 2013, las Cortes de Apelaciones fallaron solamente siete sentencias de primera instancia. Estas demoras son habituales.
Entre las argucias usadas por las defensas, está solicitar la actualización de exámenes de facultades mentales por el Servicio Médico Legal. Es obligatorio hacerlo para condenas superiores a 15 años y un día, o cuando el condenado tenga más de 70 años. Imposible olvidar que el principal responsable de las acciones de la DINA, Augusto Pinochet Ugarte, jamás pagó por ninguno de sus crímenes, aunque fue procesado y prontuariado por estas causas.
Según cifras totales del poder judicial (a marzo 2014), en las 1045 causas abiertas por violaciones a los derechos humanos en dictadura, se han dictado 247 sentencias, de las cuales 217 son condenatorias y 30, absolutorias.
El truco de la media prescripción
En 10 fallos sobre casos de la Operación Colombo, a partir de julio de 2007, la Corte Suprema hizo simulacros de justicia que permiten a todos o algunos de los condenados la libertad, gracias a la figura de la “media prescripción”, que el Ministro Hugo Dolmetsch y otros aplican sistemáticamente rebajando las sentencias para posibilitar la libertad de los criminales (ver Cuadro 2). Estas prácticas revelan que la doctrina internacional de derechos humanos está lejos de ser asimilada y comprendida por la mayoría de la judicatura chilena, con honrosas excepciones. El ministro Carlos Cerda ha atajado esta figura en fallos recientes.
La abogada y aspirante a doctora en derecho Karinna Fernández analiza este tema en su artículo “La jurisprudencia de la Corte Suprema Chilena frente a las graves violaciones a los derechos humanos” (Revista del Magister y Doctorado en Derecho), recordando que la Corte Interamericana de Justicia es claramente contraria a la aplicación de la media prescripción. En delitos de lesa humanidad, las sentencias deben cumplir con parámetros de “proporcionalidad y pertinencia” que justamente no se dan en estos casos, claramente contrarios al derecho internacional.
Están libres los criminales responsables de los secuestros del ex estudiante de Historia en el Pedagógico, Félix de la Jara Goyeneche; el estudiante de ingeniería en minas Julio Flores; el carpintero socialista Ofelio de la Cruz Lazo; el interventor de la industria de aceros Franklin, Sergio Montecinos; el estudiante de ingeniería y dirigente del MIR Osvaldo Radrigán; el estudiante de sociología Jaime Robotham, el electrónico Marcelo Salinas, el decorador Fernando Silva Camus, y su hijo, Claudio Silva, estudiante de Pedagogía.
Sentencias a más de 10 años
Sólo en 14 de las 29 sentencias analizadas, los perpetradores de estos delitos de lesa humanidad recibieron penas mayores a los 10 años de prisión por la Operación Colombo, considerada hoy como la marcha blanca de la Operación Cóndor que desarrolló posteriormente la DINA actuando coordinadamente con los servicios de inteligencia del Cono Sur y otros. La Corte Suprema dictó en 2004 la primera sentencia por estos crímenes, confirmando el fallo original del ministro Alejandro Solís por el secuestro de Miguel Angel Sandoval, mirista, ex miembro del GAP en su primera fase (escolta del presidente Allende). Así fue como el 28 de enero de 2005 el criminal jefe de la DINA, Manuel Contreras fue llevado a la fuerza al Penal Cordillera donde comenzó a cumplir la primera de una larga serie de condenas. Fue un día de júbilo para Chile y el mundo.
Otra sentencia de trascendencia internacional fue la emitida a fines de 2014 por el secuestro y desaparición del estudiante de filosofía y dirigente del MIR, Alfonso Chanfreau, quien tenía nacionalidad francesa. La sentencia fue posterior al fallo dictado por la corte francesa en 2011 en un juicio notable por la investigación desarrollada. En Francia se condenó en rebeldía a Contreras y otros a cadena perpetua. En Chile la más alta condena en el juicio por el mismo crimen, fue de 10 años. Para tener una instancia de comparación más próxima, veremos el caso de Argentina. A agosto de 2011 en ese país el promedio de sentencias finales era de 35,25 años. El promedio de las sentencias dictadas en Argentina en toda instancia, en 2010 se sitúa entre los 20 y 25 años, con varias condenas a cadena perpetua y una sola menor a 15 años, según cifras del Centro de Estudios Legales y Sociales www.cels.org.ar .
Méritos de Contreras y Krassnoff
Una muestra de amor por la impunidad se encuentra en la sentencia pronunciada por los ministros Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros, Hugo Dolmetsch, y Carlos Künsemüller en el fallo por el secuestro de Jaime Robotham Bravo, emitida en 2011, “condenando” a 5 años presidio menor (es decir en libertad) a Manuel Contreras, Marcelo Moren, Pedro Espinoza, Rolf Wenderoth, Fernando Lauriani, Miguel Krassnoff y Daniel Cancino por cumplir los requisitos (artículo 15 de la Ley 18.216 sobre Medidas Alternativas a las penas)“precisamente en mérito de los antecedentes personales consignados por sus defensas, tomando en consideración el largo tiempo transcurrido desde la consumación de los hechos punibles, como asimismo el mérito que emana de los antecedentes…se les concede la libertad vigilada….por un lapso similar al de la pena principal sufrida por cada uno de ellos.”
La escuela del ministro Solís
Para el Colectivo 119 es destacable el trabajo del ministro Alejandro Solís que hasta su retiro investigó en forma intensiva los hechos denunciados, incorporando en los fallos por primera vez la doctrina internacional de derechos humanos, así como testimonios y contexto. Por esa senda caminan ahora los ministros Leopoldo Llanos y Hernán Crisosto que junto a los magistrados Carroza y Vásquez, llevan estas causas. Con respecto a la Operación Colombo, el ministro Crisosto ha dictado ya 13 sentencias en lo que va transcurrido de 2015 y firmó otro fallo en 2014. Por su parte, el ministro Llanos dictó 11 sentencias en 2014 y 2 en 2015, lo que totaliza 30 sentencias de primera instancia sumando las de otros ministros.
La espera sin fin
De los 90 casos restantes, hay 15 con Acusación formulada, y se espera el fallo correspondiente. En 25 casos ya se han dictado los procesamientos que preceden a una acusación (detalles en Cuadro 2). Pero en 14 casos aún no se adoptan decisiones a nivel judicial. Los procesos están en etapa de sumario, o bien han sido reactivados hace muy poco. Son los casos del obrero de la construcción Eduardo Alarcón Jara, del estudiante de Biología y ex alumno del Manuel de Salas, Luis Fuentes Riquelme; del ex estudiante valdiviano de ingeniería comercial y miembro del GAP Néstor Gallardo Agüero; del secundario del Liceo Ché Guevara de San Miguel, Jorge Antonio Herrera Cofré; del joven militante del MIR de Lautaro, Ramón Labrador Urrutia.
Tampoco hay novedades judiciales en el caso del militante del MAPU y ex redactor de “Chile Nuevo”, Sergio Lagos Hidalgo; del comerciante y militante comunista Juan Bautista Maturana Pérez; del ex dirigente sindical socialista Edgardo Morales Chaparro; ni del futbolista de barrio y dirigente del MIR de Lo Valledor, Leopoldo Muñoz Andrade. La impunidad continúa en la desaparición de Ramón Núñez Espinoza, el joven estudiante de la USACH de quien el entonces embajador Sergio Diez, recientemente fallecido, dijo en Naciones Unidas: “No tiene existencia legal”.
Cuarenta años después de la Operación Colombo, la justicia no ha llegado para el dirigente poblacional de La Bandera, Gary Olmos Guzmán, ni para Jorge Ortiz Moraga, mirista, estudiante de medicina, y rugbista y para el estudiante de sociología Carlos Salcedo Morales, desaparecido desde el campo de concentración y tortura de Cuatro Alamos. Contradictoria conducta de los tribunales cuya Corte Suprema pidió perdón por su rol en dictadura, sin que en su conjunto los tribunales actúen consecuentemente.
Fuente :elciudadano.cl
Fecha :21-07-2015
La Corte Suprema de Chile ratificó hoy penas de prisión al general retirado Manuel Contreras, ex jefe de la policía secreta de Augusto Pinochet, y a otros dos ex oficiales como autores del secuestro calificado (desaparición) de un opositor al régimen militar, informaron fuentes judiciales.
El fallo definitivo de la II Sala Penal del máximo tribunal chileno condenó a Contreras, que fue el jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), a cinco años de prisión, mientras el ex coronel Marcelo Moren Brito y el ex brigadier Miguel Krasnoff Marchenko fueron sentenciados a permanecer tres años en la cárcel.
El caso se refiere al carpintero Ofelio de la Cruz Lazo Lazo, de 43 años, militante del partido socialista y vinculado al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), detenido en su domicilio de Santiago por agentes de la DINA el 30 de julio de 1974.
El mismo grupo de agentes, comandados por el civil Osvaldo Romo, uno de los peores torturadores, detuvo ese día a varios conocidos y compañeros de trabajo de Lazo Lazo, desaparecidos desde entonces, al igual que este.
Sus nombres, sin embargo, figuraron en la "Operación Colombo", un montaje de la dictadura para encubrir la desaparición de 119 opositores, en su mayoría miembros del MIR, a quienes se intentó mostrar como caídos en luchas internas de ese movimiento, que opuso resistencia armada a la dictadura.
El caso fue investigado en primera instancia por el juez Juan Eduardo Fuentes, que el 15 de julio del año pasado dictó el fallo de primera instancia, ratificado el 2 de octubre siguiente por la VIII Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago.
Los tres represores se encuentran actualmente en prisión, donde cumplen condenas por otros procesos de violaciones a los derechos humanos, entre ellas dos cadenas perpetuas en el caso del general Contreras.
En la parte civil del caso, la Corte Suprema acogió una demanda por perjuicio y condenó al Fisco a pagar una indemnización de 100 millones de pesos (unos 160.000 dólares al cambio actual) a dos hijos de Ofelio de la Cruz Lazo Lazo.
Fuente :panamaamerica.com.pa
Fecha :30-10-2008
La decisión penal, contó con el voto en contra del ministro Ballesteros, quien estuvo por aplicar la figura de la prescripción del delito en que se le acusa del secuestro calificado de Ofelio de la Cruz.
El ex jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), creada tras el 11 de septiembre de 1973, General (r) de Ejército Manuel Contreras Sepúlveda, fue condenado nuevamente por la justicia, en esta ocasión, la Segunda Sala de la Corte Suprema dictó sentencia definitiva en la investigación por el secuestro calificado de Ofelio de la Cruz Lazo Lazo, ocurrido a partir del 30 de julio de 1974, en la ciudad de Santiago.
En el fallo, los ministros Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros, Hugo Dolmestch, Carlos Künsemüller y el abogado integrante Domingo Hernández acogieron por mayoría el recurso de casación presentado.
De esta forma, Contreras fue sentenciado a cinco años de presidio, mientras que sus colaboradores, el coronel (r) de Ejército, Marcelo Moren Brito, y el Brigadier (r) Miguel Krassnoff Martchentko, fueron sentenciados a tres años de cárcel cada uno.
Asimismo, se acogió la demanda de indemnización de perjuicio y se condenó al Fisco a pagar cien millones de pesos, a modo de reparación, a cada uno de los demandantes: Ruth y Hugo Lazo Pastore, hijos de la víctima.
La decisión penal, contó con el voto en contra del ministro Ballesteros, quien estuvo por aplicar la figura de la prescripción de la acción penal. Mientras que en el aspecto civil, el fallo fue con la opinión en contra de los ministros Ballesteros y Rodríguez.
Este es segundo fallo de la Corte Suprema en materia de derechos humanos dictado en el mes de octubre, el undécimo del presente año y el trigésimo noveno desde el año 2005.
Fuente :emol.com
Fecha :30-10-2008
El ex jefe de la DINA acumula penas por 159 años de cárcel en 14 procesos, aunque la mayoría de ellos aún no tiene una sentencia definitiva de parte de la Corte Suprema.
El juez Juan Eduardo Fuentes añadió una condena de cinco años y un día al ex jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) Manuel Contreras, esta vez por el caso del secuestro de Ofelio de la Cruz Lazo Lazo, ocurrido en 1974.
Sin embargo, el magistrado no acogió la solicitud de indemnización de mil millones de pesos que familiares de la víctima pedían por los perjuicios que ocasionó su desaparición.
Manuel Contreras acumula hasta el momento penas por 159 años de presidio en 14 procesos, aunque en su mayoría no tienen un fallo final por parte de la Corte Suprema.
Lazo, dirigente sindical de una maestranza que se ubicaba en la actual comuna de Lo Prado, fue detenido por agentes de la dictadura el 30 de julio de 1974 en su domicilio.
De acuerdo a la versión de testigos, el detenido desaparecido fue visto por última vez en el centro de detención clandestino ubicado en Londres 38.
Por el mismo caso fueron condenados también el ex agente civil Osvaldo Romo Mena (cinco años y un día), mientras que tres años de cárcel deben purgar los ex militares Marcelo Moren y Miguel Krassnoff. (Agencias)
Fuente :cooperativa.cl
Fecha :19-06-2007
En un significativo esfuerzo, un programa de TV -dirigido por José Piñera- juntó a las víctimas de un lado y otro de la violencia política de los últimos 20 años. Fue el último de una serie de doce programas. Pero fue, sin duda, el de mayor impacto.
El programa "Sin Rodeos" (en el canal de TV La Red) que condujo el emprendedor economista, justificó largamente el interés: por primera vez en la televisión--y en cualquier otro medio de comunicación-- aparecieron juntos en el mismo escenario, víctimas de la violencia y parientes de víctimas de uno y otro lado: madres e hijos de detenidos-desaparecidos y esposas e hijas de muertos por la violencia de ultra-izquierda.
No fue tarea fácil convencer a tan dispar grupo para que se atreviera a dar este paso. Y tanto o más mérito tuvo el haberlo encauzado por una senda en que, más que los reproches, primó un común anhelo de justicia, de verdad y de reconciliación auténtica.
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José Piñera: El tema de esta noche es el de la violencia política. Aquí no vamos a discutir quién disparó el primer tiro, quién puso la primera bomba, quién cometió el primer acto de tortura o de terrorismo. Aquí vamos a tener el testimonio de personas que han sufrido mucho y que con su sufrimiento han ganado el derecho a ser escuchadas y que con su dolor han aprendido cosas que todos debiéramos aprender.
(Video con declaraciones de algunas de las personas que están en el estudio:
- Me acostaba y me decía: va a aparecer por la puerta, voy a conversar con él... (Juanita de Yévenes)
- Todos los hijos, de militar o no, tienen miedo... (Bárbara Vergara)
- Yo creo que este proceso hay que vivirlo y el que no lo ha vivido es difícil que lo comprenda... (Gladys Díaz)
- Antes de morir pasó un martirio... (Juanita de Yévenes)
- ... Y ahí escuché los gritos, escuché un disparo, escuché un helicóptero, y acá se sintieron los disparos y salimos a mirar qué pasó... (Javiera Parada)
- Cuando yo llegué y lo vi tirado en el suelo pensé que tenía vida y le hablé, le hablé, le grité '¡por favor!'; era un hombre alto, fuerte, sano; le grité que se mantuviera porque iba a llegar un médico, las ambulancias y se podía salvar... Y Simón se desangró en mi falda... (Juanita de Yévenes)
- ... Me han dicho también: oye, a lo mejor fueron los mismos milicos los que mataron a tu papá... (Bárbara Vergara)
- Que no existe nada, nada, que valga la pena para matar a otra persona. (Gladys Díaz)
- El Informe Rettig y el Presidente de la República dicen que todos los detenidos-desaparecidos están muertos. Pero el sentimiento de esperanza, señor, no, no se borra jamás. Si en este momento usted me pregunta, ¿cree usted que su hijo está vivo o muerto?... Para mí está vivo, y ¿por qué no? ¿Por qué no pensarlo? (Victoria Sabater))
José Piñera: Esta noche tenemos aquí a Javiera Parada Ortiz. Ella es hija de José Manuel Parada; quien trabajaba en la Vicaría de la Solidaridad y era miembro del Comité Central del Partido Comunista. Un día fue a dejar a Javiera al colegio. Fue secuestrado y a los tres días se le encontró degollado. Javiera fue la última persona que estuvo con él. Javiera, ¿qué edad tenías cuando tu padre fue secuestrado?
- Tenía 11 años.
- ¿Te fue a dejar al colegio?
- Me fue a dejar al colegio porque, para variar íbamos atrasados y yo le pedí que diera una explicación y lo último que vi fue cerrar la puerta, chao y...
- Y no lo viste más...
Tenemos aquí también a Juanita, viuda de Simón Yévenes, que por esos años también sufrió la pérdida de su marido, el dirigente poblacional de la UDI. Juanita, ¿cómo fue eso? ¿Es verdad que Simón había sufrido amenazas antes de su asesinato?
- Exactamente. Simón comenzó a sufrir amenazas y cosas por el estilo en el momento en que empezaron las protestas. Fue un martirio, porque él fue amenazado continuamente, por teléfono, por carta, éramos molestados casi todos los días. No había tranquilidad. Desde un momento dado, no pudo dormir tranquilo, se dedicó a cuidar a su familia, a cuidar su propiedad. Por lo tanto, no durmió hasta que lo mataron y ahora el duerme para siempre...
- ¿Tú crees que es justo que alguien pierda la vida por pensar distinto?
- Absolutamente no. Coincido plenamente con Javiera, cuando ella dice que no vale la pena perder la vida de ése modo, por ideas políticas, las cuales podemos conversar perfectamente bien, pero no llegar hasta la muerte, no llegar hasta la agresión física ni a la agresión verbal y en un momento dado encontramos que estamos en un país dividido...
- Hay dolor enorme en perder a un ser querido, pero también hay un dolor enorme en perderlo y no saber si está vivo o muerto. Tenemos aquí a algunas madres de chilenos que fueron detenidos y después no se supo nunca más de ellos, de detenidos-desaparecidos. Quiero conversar con la señora Victoria Sabater, que perdió a su hijo Hernán. ¿En qué año lo perdió, señora Victoria?
- Mi hijo Hernán se perdió el 28 de Julio de 1974, en la ciudad de Parral. Fue detenido por el Sargento de Carabineros Luis Hidalgo y el carabinero Carvajal. Yo tengo testigos de que entró a la Comisaría, por la señora Yolanda Carmona, pero no tengo testigos de que él haya salido de ahí.
- Señora Victoria, usted me decía que lo espera todos los días. ¿Usted no sabe qué pasó con él?
- Todavía no sé qué pasó con él. El Informe Rettig para mí fue una verdad inconclusa. El Presidente de la República dijo que todos los detenidos-desaparecidos estaban muertos, pero eso no me convence en absoluto. Mientras yo no vea los restos de mi hijo, sepa qué ocurrió con él y dónde están sus restos, no voy a descansar nunca, jamás...
- Señora Victoria, me decía que usted esperaba a su hijo en la Navidad...
- (Con la voz muy entrecortada por la emoción) Aunque está mi hija aquí y ella no lo sepa, pero yo siempre le tengo un regalo guardadito por si llega... ¿Cómo sabe usted si puede llegar? Si él se fue sano, era joven, ¿por qué, por qué no puede llegar? Y si lo mataron, cómo van a ser tan crueles, tan crueles que no me hayan dicho: aquí están sus restos, entiérralos, tienes donde ir a dejar una flor. ¿Por qué, señor, esa crueldad tan grande...? Yo no la acepto. Ya pasé mis 70 años y lo único que le pido a mi Dios es saber dónde está mi hijo. Yo le dije al presidente de la Corte Suprema: si usted no tiene ojos para ver la justicia aquí tiene los míos. No vacilé un instante en darlos para conseguir la verdad, la justicia. No sólo en el caso mío, sino que la Agrupación de Familiares de detenidos-desaparecidos somos una familia que nos vemos hace 18 años todos los días. Y todos los días nos llegamos contando nuestras penas.
- Veo que usted ha venido con amigas, con personas que sufren lo mismo que usted...
- (Otra entrevistada) Así es. Nosotros tenemos siempre el deseo de que nos devuelvan a nuestros familiares, nos devuelvan por último sus restos. Que sean identificados también los hechores, no para que pasen lo que ellos pasaron, pero sí para que nunca más suceda. Nosotros necesitamos que haya verdad y justicia, para que no siga habiendo violencia, porque de lo contrario, jamás se va a terminar esto. Es un odio que se va multiplicando mientras no haya verdad, una verdad completa.
- Saber que sus hijos que están aquí... Lo veo (se refiere a una foto que tiene la señora Victoria) aquí está su hijo Hernán...
- Aquí está mi hijo Hernán ocho días antes de irse...
- Bueno, ojalá si alguien que está viendo este programa sabe dónde está...
- Por favor, ¿me permite mandar un mensaje?... Yo le digo al sargento Hidalgo que yo a él le pido, él lo tomó, él lo llevó, él creo que sabe dónde está mi hijo. Si él sabe dónde está mi hijo, que si él no quiere decírmelo a mí...
- Me lo diga a mí.
- Se lo diga a usted.
- También está con nosotros Bárbara. Bárbara Vergara es hija del Coronel Roger Vergara, que un día fue asesinado. ¿Cómo fue eso? ¿Qué edad tenías tú?
- Yo tenía 17 años y también comparto el dolor de la señora, entiendo que quiera encontrar los restos de su hijo...
- ¿Tú tienes mucho dolor?
- Yo también tengo dolor, yo no llevo una foto de mi papá, como no la lleva ninguno de los hijos de carabineros, ni de otros militares que han matado y que los han matado sólo por usar uniforme.
- ¿Tú recuerdas a tu papá todos los días?
- Mi papá está conmigo todos los días, con mi familia, y nosotros también pedimos justicia, porque también hay dolor y los llamados presos políticos que no salgan. También queremos justicia.
- Pero, ¿has perdonado, Bárbara, en tu corazón?
- Yo creo que puedo perdonar, pero olvidar, no puedo olvidar nunca.
- Difícil olvidar estas cosas. Tenemos esta noche aquí a Roberto Guzmán. Roberto tenía 11 o 12 años cuando su padre en el norte fue asesinado por lo que se ha llamado "la caravana de la muerte". ¿Qué sentiste Roberto cuando supiste la noticia?
- Al comienzo mi abuela, la Yaya, con mi mamá nos dijeron que había muerto en un accidente en el norte, porque él era abogado de algunas compañías mineras y seis meses después me dijeron que había sido fusilado.
- ¿Qué has hecho, Roberto, para superar ese dolor? No sé si tuviste, ¿odio en algún momento?
- No. Yo creo que, afortunadamente, no llegué a tener odio. Rabia, sí, e indignación que todavía siento cuando veo injusticias; indignación que es lícita, pero, gracias a Dios también encontré a Dios, que fue un don de Dios, absolutamente de Dios.
- Roberto, tú me contaste que en un mes más vas a ordenarte sacerdote. ¿Ha tenido algo que ver esta decisión en tu vida con la muerte de tu padre?
- Yo lo he pensado. Yo creo que seguramente, sí, indirectamente, pero no en forma consciente por lo menos... Quizás hay algo heredado del idealismo del papá. El papá era un hombre muy idealista, realmente un hombre con opciones claras en la vida, que se las jugó en vida y la muerte no la buscó él, pero la encontró y eso me merece mucho respeto.
- Roberto tú me contaste que habías conocido a la persona que mató a tu padre.
- No... no...
- Sabes quién es la persona...
- Sé quienes son.
- ¿Has perdonado, Roberto? ¿Si tuvieras mañana que darle la comunión a uno de ellos, se la darías?
- De todas maneras, si viene alguien en la fila de la comunión se la doy. No le pregunto nada a nadie.
- ¿Serías capaz de ayudar a alguno de ellos, a confesarse contigo?
- Pero absolutamente, absolutamente sí. Yo sé qué hay ahí un sufrimiento escondido, un sufrimiento que no se ha revelado, que es el sufrimiento de los que mataron. Llevar un peso en la conciencia es grave, militares o civiles, de izquierda o de derecha, llevar el peso de la muerte en la conciencia es un dolor grave, un dolor intenso. Es un dolor que se tiene que develar, se tiene que dar a conocer. Necesitan ayuda; pienso que hay sufrimiento también en ellos...
- Yo quisiera, Juanita, que tú me dijeras qué opinas de este testimonio que ha dado Roberto, un hombre que va a ser sacerdote, quizás, porque su padre ha muerto. Tus hijos, ¿creen en Dios?
- Por supuesto...
- ¿Es tan grande la fe? ¿Ha motivado en ellos una fe muy grande, quizás, la muerte de Simón?
- Sí, de todas maneras y lo que yo he escuchado en Roberto es realmente admirable; es admirable porque coincidimos también en eso, porque yo no siento odio. Rabia, impotencia sí, porque somos seres humanos, pero odio no.
(Video con distintas declaraciones de Gladys Díaz:
Cuando tú estabas en Villa Grimaldi y te abrían las carnes y sangrabas por los cuatro costados, si te hubieran preguntado: ¿qué habrías hecho si hubieran dejado a tu alcance una metralleta?... yo no te puedo decir si es que no la hubiera tomado y hubiera matado a todos los que estaban ahí. Pero nunca pensé que me tenía que defender, porque yo partía de la base que si me querían matar, me iban a matar...
Dentro de cada ser humano hay un potencial torturador y quien lo puede poner en movimiento es el autoritarismo. ¿Sabes tú lo terrible que es descubrir que hay un ser humano que disfruta con tu dolor? He convocado públicamente a uno de mis torturadores de que quiero hacerle una entrevista. Yo tengo curiosidad también por saber qué sintió él cuando me torturaba a mí o a otra persona. Cómo se sintió después. Cómo se sintió cuando besó a su hijo. Cómo se sintió cuando hizo el amor con su mujer.
La reconciliación no es un problema de decretos, y te lo digo yo, que para llegar a un estado de paz interior, por llamarlo así, he tenido que vivir un largo, profundo, difícil y doloroso proceso...)
José Piñera: Tenemos aquí también esta noche a Maximiano Errázuriz. Maximiano fue un activo opositor al gobierno de la Unidad Popular, fue diputado. Maximiano, ¿existió tortura durante la Unidad Popular?
- Existió tortura y la viví en carne propia. Yo fui secuestrado el 15 de Septiembre de 1971 y amarrado a la línea férrea para ser obligado a firmar una declaración en la que aparecía comprometido en un golpe de Estado en esa época.
- ¿La firmaste?
- La tuve que firmar después de haber sido torturado, golpeado, esposado y abofeteado en el Cuartel de Investigaciones de Rancagua. Después de eso estuve 45 días preso. Posteriormente, azuzado por el alcaíde de la cárcel, fui linchado por noventa y tanto presos. Afortunadamente los vigilantes intervinieron y eso me salvó la vida.
- ¿Es un caso especial el tuyo, es un caso único?
- Juan Luis Ossa, también fue torturado en la plaza de peaje de Angostura. Fue detenido e inmediatamente le colocaron en el automóvil algunas armas, pero gracias a Dios apareció la televisión y así lo dejaron tranquilo. He conversado con Juan Luis y él ha perdonado a sus torturadores, al igual que yo. Y a pesar de conocer sus nombres no los voy a dar. Ellos tienen mujer e hijos y si se quiere la reconciliación nacional hay que empezar por perdonar.
- Maximiano, ¿tú crees que lo que te ocurrió a tí, lo que le pasó a Juan Luis, justifica la tortura que existió durante el gobierno militar?
- De ninguna manera... Yo creo que toda tortura y toda violencia es mala y no conduce absolutamente a nada.
- Aquí tenemos a Gladys Díaz. Gladys fue directora del periódico del Mir, El Rebelde y Gladys fue detenida y estuvo tres meses con la vista vendada en Villa Grimaldi, donde fue torturada. Gladys, ¿qué te ha dejado esa experiencia terrible?
- Bueno, no solamente a mí sino que a las miles de personas que en este país fueron brutalmente torturadas y lo que es más terrible, los que no están para contarlo, como estoy yo acá, que no sabemos siquiera dónde están. La experiencia, es una experiencia de dolor, de mucho sufrimiento, de un sufrimiento que permite sentir sufrimiento por lo que pasa a Juanita o lo que le pasa a la hija de Roger Vergara. Pero hay una cosa que es fundamental decirla, porque yo creo que este país necesita reconciliarse, necesita sanarse, este país necesita volver a mirarse a la cara...
- A los ojos...
- A los ojos. Lo que quiero decir, es que eso de no poder mirarse porque se piensa distinto no debiera volver a pasar. Pero no bastan los buenos deseos o como ya decía antes, no basta un decreto, porque ha habido mucho dolor y para que realmente nos reconciliemos, requerimos la verdad. Tenemos una partecita de la verdad con el Informe Rettig.
- ¿Tú sabes, Gladys, quién te torturó?
- Sí, sé quién me torturó.
- ¿Qué sientes, qué pasa si lo ves en la calle?
- Yo pienso que él es el "pato de la boda". Aquí hubo un régimen, un sistema autoritario que se dejó caer sobre todos los oponentes con todo el peso del Estado. Entonces, para mí, el hombre que me torturó es una pieza, una tuerca de todo un sistema, de todo un engranaje.
- Eso decías tú, de que una de las cosas que más te había impactado era que alguien pudiera gozar la tortura, ¿tú crees que eso es así?
- Yo creo que para que algo ocurra, tan terrible como lo que ocurrió, incluso el régimen militar no podía pedirle a cualquiera que lo hiciera, porque yo creo que no es un problema de ideología.
José Piñera: Estamos hablando de la violencia política, con personas que la han sufrido, con personas que tienen el derecho a ser escuchadas. Veamos unas imágenes.
(RECUENTO DE LA GENESIS DE LA VIOLENCIA POLITICA, DESDE EL CASO DEL TENIENTE HECTOR LACRAMPETTE --ENTREVISTA A SUS PADRES-- PASANDO POR EL GENERAL SCHNEIDER Y EL VICEPRESIDENTE EDMUNDO PEREZ ZUJOVIC, Y RECIENTEMENTE, EL SENADOR JAIME GUZMAN).
José Piñera: Acabamos de ver ahí la imagen de Jaime Guzmán, asesinado hace algunos meses. Roberto (Guzmán, el seminarista), ¿qué sentiste tú cuando supiste que habían asesinado a Jaime Guzmán?
- Pena. Honestamente, yo creía que durante este tiempo iba a ver a mucha gente, seguramente de derecha, asesinada y lo lamentaba. Y no ha sido así, afortunadamente. No es mucho, pero sí Jaime Guzmán.
- ¿Importa que sea mucho o una?
- Importa, importa. Una importa mucho. Hay que solidarizar con el sufrimiento. Yo eso lo aprendí de la muerte de mi padre: a sufrir con el que sufre.
- Javiera (Parada), la muerte de Jaime Guzmán ¿también te dijo algo a tí?
- Me dijo algo, pero yo quiero aclarar otro punto. A nosotros innumerables veces nos han preguntado por el perdón y yo quiero decir que para que se nos pregunte por perdón tiene que haber justicia. Yo no puedo perdonar a alguien que no ha pagado con años de cárcel, que no ha pasado por un juicio, por la justicia. Yo necesito saber que mis hijos no van a ser asesinados por el que asesinó a mi padre. Yo necesito saber que mis hijos no van a desaparecer como desapareció mi abuelo y para eso es necesario justicia.
Yo creo que el perdón es un proceso muy íntimo, muy de uno, pero el proceso de la justicia y el proceso de la verdad es un proceso de todos. Yo creo que eso es tan necesario en el caso de mi padre, como en el caso de Jaime Guzmán.
Yo, que he sufrido el exilio de mi familia, el asesinato de mi padre, la desaparición de mi abuelo, no me siento con el derecho a hacer que otras personas sufran lo que yo he sufrido. No me siento con el derecho a decir: "Tú asesinaste y, por lo tanto, yo te asesino". No es una cuestión de ojo por ojo, diente por diente, la vida es un valor supremo que nadie puede violar y para eso yo creo que es necesario justicia.
- Ese es el testimonio de Javiera Parada. Jorge (alguien que está entre el público) ¿tú querías decir algo sobre el perdón, la justicia, la verdad...?
- A mí me parece maravilloso lo que Javiera ha dicho y yo creo que es la clave de lo que está pasando aquí. Si nosotros seguimos viviendo en el Antiguo Testamento, del ojo por ojo, diente por diente, no tenemos solución.
- No van a quedar ojos ni dientes en Chile...
- Efectivamente. Pero si nosotros entendemos que debemos vivir el Nuevo Testamento, todo este dolor, toda esta angustia, todo este sufrimiento, este dolor y sufrimiento de ustedes no es solamente de ustedes y de los que perdieron a sus hijos. Es de todos nosotros, es de todos los chilenos, es absolutamente de todos nosotros. Y si nosotros no pasamos del Antiguo Testamento del ojo por ojo, diente por diente, a la cruz de Cristo con su Resurrección, que es la verdadera vida y donde verdaderamente vamos a encontrar en este país la amistad y el verdadero perdón, el perdón del fondo del corazón, la verdadera paz, no tenemos solución.
- La señora Alicia quería decir algo
- Yo soy esposa de Ofelio de la Cruz Lazo, detenido y desaparecido el '74. ¿Qué ha significado para mí llegar a esta verdad y reconciliación? En primer lugar, fue el poder aceptar yo misma que no podía vivir con odio.
- ¿No la ha ayudado la fe, señora, a usted?
- La fe me ha ayudado mucho a seguir caminando en la búsqueda de mi ser querido, a pesar de haber quedado con tres niños tan pequeños... Pero en esto me ayudó mucho la comunidad cristiana; me ayudó en la fe, en caminar y en el amor. Eso me hizo a mí seguir en la búsqueda y tratar de perdonar, pero no les pido a mis hijos que perdonen. Yo no les puedo decir eso porque ellos tienen que descubrirlo lentamente.
- ¿Ellos lo conversan con usted?
- Lo conversamos, ellos aceptan mi verdad, aceptan este dolor mío y hasta la fecha sigo en la lucha, sigo en la Agrupación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos, lo sigo buscando, está muy dentro de mí, nunca inculqué el odio a mis hijos, nunca, nunca...
- O sea, usted comparte con Javiera lo que nos acaba de decir. Javiera, tú has dicho algo muy importante, que es, por una parte, la justicia y la verdad y, por otro lado, el perdón. Tú estás al lado de Juanita viuda de Yévenes. Juanita, usted fue amiga de Jaime Guzmán, ¿qué dijo Jaime Guzmán cuando supo la muerte de su marido? Usted me contó algo.
- Así fue. Yo le contaba aquí de que una de las personas que me ayudó a superar ese momento de dolor fue Jaime.
- ¿Echas de menos a Jaime?
- Por supuesto, por supuesto...
- ¿Y tú, Maximiano?
- Indudablemente. Es una muerte muy inútil, muy innecesaria. No se ganó nada y se perdió mucho. Yo creo de que la muerte no soluciona los problemas. El crimen y el asesinato no resuelven los problemas. Y si no se puede lograr la justicia que uno espera, el mecanismo no es el terrorismo ni la violencia.
- Sí, Maximiano, pero la verdad. Javiera ha dicho ¿por qué no hay justicia, por qué no hay verdad, por qué no se descubre esta gente que ha hecho estas cosas? ¿Qué opinas tú de eso? ¿Qué pasa con el Poder Judicial chileno, qué pasa con las investigaciones, qué pasa con los procesos...?
- Yo creo que efectivamente hay muchos juicios, hay personas que han sido descubiertas, que están privadas de libertad; otros han salido; otros han sido amnistiados. Hay algunos procesos todavía en que por falta de prueba no se ha podido descubrir nada. Yo espero que los asesinos de Jaime Guzmán se descubran.
- Maximiano, y los casos de José Manuel Parada y los del padre de Roberto...
- Dramáticos, yo creo que todos esos casos son dramáticos...
- Una verdad total. ¿Estarías de acuerdo en que se sepa la verdad de todo lo que ha pasado...
- Que se sepa la verdad de todo, absolutamente de todo, y que si hay alguien que sabe dónde está un detenido-desaparecido que lo entregue, porque todos tienen derecho a darles cristiana sepultura a sus muertos y todos tienen derecho a ir a verlos y entregarle flores... Yo creo que eso es legítimo.
- Quisiera este diálogo ahora con la señora Hilda. También conversé de su hijo Gerardo... ¿No lo ha visto más?
- No. Gerardo fue detenido el 10 de diciembre de 1974 y desde ahí jamás hemos tenido noticias de él. Sabemos que lo detuvo la DINA, que estuvo en un lugar de tortura; su compañera Bernardita lo dijo, estuvo presa con él.
- Javiera (Parada) ¿tú querías decir algo?
- Yo creo estar bastante informada y sé que no están todos los procesos abiertos, no se han hecho todos los esfuerzos que se deberían haber hecho. La cuestión de la verdad y la justicia pasa por una decisión que yo creo que no ha habido. Espero que asumamos que es tan necesario que aparezcan los asesinos de mi padre, como que aparezcan los asesinos de Simón Yévenes, pero que también que aparezcan los que hicieron desaparecer a los desaparecidos.
Yo no entiendo por qué a mí me dicen que los asesinos de mi padre pueden ser juzgados por la ley y los de mi abuelo no, porque ocurrieron en otro año. No entiendo por qué me piden que haya una amnistía. ¿Cuál es la diferencia? ¿Había diferencias en la vida de ellos? ¿Había diferencias con el hijo de la señora Victoria? Yo siento que para seguir caminando necesitamos que este país se sane y eso para por la decisión de las personas que hoy día pueden hacer justicia y que no han querido hacerla. No hay otro impedimento, los datos están, falta la decisión.
- Gladys (Díaz) me decía que quizás parte del clima de delincuencia, de violencia que hay en Chile tiene algo que ver con la impunidad...
- Exactamente, yo pienso que incluso tenemos nuevos tipos de crímenes hoy en Chile. Hoy se secuestra a muchachitas jóvenes, se las viola y aparecen después sus cadáveres. Esos son crímenes nuevos que tienen que ver, justamente, con lo que pasó en todos estos años: se violó, se secuestró, se torturó, se hizo desaparecer, se asesinó y eso hoy no está castigado.
- Tú sabes que está secuestrado Cristián Edwards. ¿Qué les dirías a los secuestradores de Cristián Edwards?
- Yo les diría que no es posible, después de todo lo que hemos hablado, del dolor de las madres de los desaparecidos, se haya una vez más tomado a un hijo, donde hay una familia completa desesperada, sin tener idea de cuál puede ser el origen, puesto que no hay ninguna justificación. Para ningún secuestro la hay pero ahora, en plena transición democrática, después de todo lo que hemos hablado, después de todo lo que hemos testimoniado, realmente me parece extraordinariamente serio, grave, que eso ocurra. Y quiero decir que no hay ninguna víctima de la represión, víctima de la violencia política, que no se sienta solidaria con la familia Edwards y que se sienta solidaria con él en cualquier lugar en que esté.
José Piñera: Esta noche se ha hablado de violencia política. Cuando decidimos tratar este tema tuve temor porque ¿cuántas veces hemos visto hablar de violencia política con gestos, con actitudes, con palabras que son violentas y que muchas veces llevan aguas para un lado político? Pero esto no ha pasado esta noche. Esta noche hemos escuchado a personas que han sufrido muchísimo; hemos escuchado a personas que no saben si sus hijos están vivos; hemos escuchado a personas que han sido torturadas; personas que han perdido familiares y, sin embargo, aquí ha habido un clima de respeto, un clima de perdón. Y también se ha pedido que haya verdad y justicia. Esta noche hemos tenido testimonios extraordinarios. A mí lo que más me queda es la convicción de todos de que nunca más en Chile puede haber violencia de origen político. Podemos tener las ideas más distintas, defenderlas con fuerza, incluso con pasión, pero nunca, nunca, apelar a la violencia política de nuevo, para que así podamos tener un solo país, podamos mirarnos a los ojos y podamos decir: "Esto pasó, pero nunca más va a volver a pasar".
Fuente :lanacion.cl
Fecha :24-11-1991
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